Desireé Subiranas Sanchez

DE LLAMAS AL POLVO, ¿POR QUÉ?

Muchas veces me pregunto: ¿por qué todo lo bueno se acaba? En realidad todo lo bueno siempre ha de tener un fin, para que lo convierta en algo especial para nosotros, porque si todo lo que nos gusta no acabara terminando, con el pasar del tiempo se convertiría en algo rutinario. Cuando algo se acaba, la realidad se presenta demasiado cruel y preferimos encerrarnos en nuestro sueño, para no darnos cuenta, aunque a veces nos queda un bonito recuerdo para tenerlo presente.

Pero, hemos de tener en cuenta que cuando se cierra una puerta, en seguida, se abre otra e incluso puede ser mejor experiencia que la anterior, aunque no nos guste pensar que el final es para siempre.

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