Resposta del Col.legi de Geògrafs a l’article publicat a La Vanguardia

Geografía, Ciencia del Territorio.

En La Vanguardia del pasado sábado 20 de enero se presento un artículo “Finiquito a las carreras minoritarias” en el marco de los escritos que últimamente se realizan para comentar el futuro de la universidad catalana. En este artículo se toma como ejemplo la titulación de Geografía, terminando con una frase que nos parece faltada de fundamento e incluso insultante “No sólo no hay más alumnos, sino que el país tampoco necesita más geógrafos”. Consideramos que es de justicia una rectificación y que podamos plantear las razones por las que la Geografía es una disciplina importante y necesaria en la sociedad europea del siglo XXI.

La Geografía es una disciplina reconocida en el mundo científico desde las aportaciones de Alexander von Humbolt y Karl Ritter a mediados del siglo XIX así como de la difusión de las Sociedades Geográficas entre 1820 y 1940. Es por ello que la titulación de Geografía existe en diversos países del mundo y, muy especialmente, en Europa. En países como Alemania, Francia, Holanda o Inglaterra, por ejemplo, son uno de los estudios con mayor demanda por su capacitación en la ordenación del territorio. La principal diferencia con nuestro país es la capacidad de adaptación a las nuevas necesidades profesionales de una ciencia del territorio como la Geografía. En este sentido, al plantearse una revisión y renovación de los títulos de grado ante el reto del nuevo Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) encargo el año 2003 la elaboración de “Libros Blancos” a aquellos estudios que podían cumplir tres premisas: existir como título en un número importante de países europeos, tener unos perfiles profesionales definidos para la inserción laboral y demostrar una estructura de estudios que cumpla con los requisitos del EEES. Este es el caso del título de grado en Geografía y Ordenación del Territorio que fue considerado uno de los mejor realizados. En su elaboración participaron tres colectivos: la Asociación de Geógrafos Españoles, el Colegio de Geógrafos y una selección de departamentos de geografía; y se llevaron a cabo encuestas y entrevistas a licenciados en geografía y a empresas que pudieran emplear geógrafos. El resultado permite demostrar la necesidad de profesionales en geografía.

En el Libro Blanco de la ANECA la Geografía se presenta como una ciencia del territorio, una disciplina naturalista y ambiental, al mismo tiempo que eminentemente social, con una vertiente teórica y otra cada vez más importante de práctica o aplicada. La Geografía contribuye decisivamente a la comprensión general de los espacios en las diversas escalas de análisis. Sus métodos concretan espacialmente las ideas propias de disciplinas como la arquitectura, el derecho, la economía, la historia, la sociología o las ciencias naturales, a la vez que fortalecen el diagnóstico y las propuestas de intervención. Su aplicación práctica se concreta en la Ordenación del Territorio.

La inserción laboral de los geógrafos y geógrafas es alta como consecuencia de una polivalencia que les permite desarrollar su trabajo profesional en diversos ámbitos laborales tanto públicos como privados. Además de la enseñanza, en todos los niveles, y la investigación básica y aplicada, los nuevos campos de inserción laboral de los Titulados en Geografía expresan que estos profesionales no se encuentran limitados a unas pocas líneas clásicas de trabajo, sino que se han ido adaptando a un contexto laboral global, dinámico y cambiante que incluye desde la Ordenación del Territorio, el urbanismo, la intervención en el paisaje, los modelos de movilidad o la planificación de los recursos patrimoniales, a las Agendas 21 locales, pasando por las Tecnologías de la Información Geográfica, el análisis demográfico y de las migraciones, el geomarketing o las políticas de planificación del suelo y la vivienda por poner algunos ejemplos significativos. Prueba de ello son los 1.500 colegiados en España que trabajan en actividades distintas de la enseñanza.

Hay titulaciones de Grado en Geografía en todos los países europeos y, en algunos de ellos, es tal su importancia y participación en el mercado laboral que se diseñan itinerarios iniciales de especialización ya en el primer nivel. Además, la Geografía aparece como disciplina básica en muchos programas de master por la tendencia creciente de la colaboración de esta con otros títulos afines que van desde la Economía a las Ciencias Ambientales, pasando por un amplio espectro de posibilidades, de las que cabe destacar la Ordenación del Territorio, el Desarrollo Regional y Local,  los Estudios de la Población y los estudios ambientales, así como los métodos y técnicas espaciales afines a dichos estudios. Puede afirmarse que la Geografía es una de las titulaciones más paradigmáticas en los EEES por su transversalidad y adaptación a diversas disciplinas de todas las ramas del conocimiento. Ello representa una fortaleza pero también una debilidad. Aparece como básica en el trabajo multidisciplinar tan requerido en el mundo actual, pero al mismo tiempo muchas personas consideran que parte de sus competencias también se encuentran en otros especialistas. Sin embargo, su verdadero potencial se fundamenta en la capacidad de combinar el enfoque global con un conocimiento y lenguaje de las disciplinas afines junto a unas destrezas propias de la Geografía.

En buena parte, algunas de las críticas que recibe la Geografía parten de un desconocimiento de su marco formativo, de su ubicación en el mapa universitario y, muy especialmente, de sus competencias profesionales. Si nos fijamos en Europa, realidad de la que debemos formar parte plenamente en el siglo XXI, encontramos los títulos de geografía en “Art Faculties”, en Facultades de Ciencias Sociales, de Ciencias (Holanda, Alemania e Inglaterra) e incluso en Escuelas de Ingeniería como en Suiza y Francia. En cambio, en nuestro país siempre la encontramos en Facultades de Filosofía y Letras o de Geografía e Historia, dando por supuesto una única salida profesional, la enseñanza en todos los niveles, y capacidades, competencias y destrezas profesionales propias de las humanidades y como mucho de las ciencias sociales.

Los casi mil alumnos que escogen cada año cursar estos estudios en España, de los que una cuarta parte lo hacen en Catalunya, ya son el resultado de una reducción gradual durante los últimos siete años y ahora quienes deciden realizar estos estudios ya conocen mucho mejor las salidas profesionales. El problema, no es tanto si debe excluirse la Titulación de Geografía de algunas universidades o si sobran titulados en Geografía si no que debe informarse mejor de los efectos académicos del título y reconocerse la necesidad de un plan de estudios más acorde con las competencias profesionales que se precisan. Muchas veces se viene confundiendo la demanda social de una titulación en base al prestigio social, nivel de ingresos o moda coyuntural, y no en las necesidades reales de la sociedad.

La profesión de Geógrafo/a que defendemos como Colegio de Geógrafos está regulada por la Ley 2/1974, de 13 de febrero, sobre Colegios Profesionales, y por la Ley 16/1999, de 4 de mayo, de creación del Colegio de Geógrafos. La Titulación de Geografía capacita para el estudio y análisis de todas aquellas cuestiones relacionadas con los perfiles profesionales que a continuación se enumeran:

a)      El desarrollo de la investigación geográfica, de carácter básico y aplicado, así como la divulgación de la ciencia geográfica a través de cualquier medio de comunicación.

b)      La enseñanza de la Geografía en cualquier etapa de formación, con los complementos formativos que marque la legislación vigente.

c)      El uso profesional de las tecnologías de información geográfica y la elaboración e interpretación de cartografía.

d)      La realización de estudios y propuestas de Demografía y Análisis territorial de la población y de los procesos sociales y económicos, así como de políticas públicas del territorio.

e)      La realización de trabajos relacionados con el paisaje, el medio ambiente, y los espacios, recursos y riesgos naturales.

f)       La elaboración de planes de ordenación territorial a cualquier escala, así como la confección de planes de desarrollo territorial, regional y local.

g)      El análisis, la planificación y la gestión del territorio, de la ciudad y de la movilidad.

Esta titulación proporciona profesionales ampliamente capacitados para desempeñar su labor en múltiples cuestiones ligadas a la Geografía y la Ordenación del Territorio, su medio físico, económico y social así como su organización política, a los que se demanda una formación de base rigurosa, flexible, transversal y con conexiones ínter disciplinares, y adaptable a las diferentes demandas en temáticas territoriales que le llegan desde el mercado laboral.

La proyección social de la Geografía es importante, como se ha demostrado recientemente con la presentación del Manifiesto “Por una nueva cultura del Territorio”, primero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el pasado 3 de mayo y en el Institut d’Estudis Catalans en Barcelona el 5 de octubre de 2006, entre otras presentaciones en España y Portugal. Ha sido una iniciativa de un grupo de profesionales y académicos relacionados con el estudio y la ordenación del territorio y el urbanismo, reunidos en Barcelona el 8 de marzo de 2006, entre los que había un número importante de geógrafos. Por la relación significativa entre el contenido de dicho manifiesto y las competencias profesionales de los geógrafos, citaremos los diez principios, criterios y prioridades que demuestran que faltan y no sobran geógrafos y geógrafas:

1)      El territorio es un bien no renovable, esencial y limitado.

2)      El territorio es una realidad compleja y frágil.

3)      El territorio contiene valores ecológicos, culturales y patrimoniales que no pueden reducirse al precio del suelo.

4)      Un territorio bien gestionado constituye un activo económico de primer orden.

5)      El planeamiento territorial y urbanístico es un instrumento esencial para la actuación de los poderes públicos.

6)      El planeamiento municipal debe tener como principal objetivo facilitar el acceso a la vivienda.

7)      El planeamiento territorial debe proporcionar acuerdos básicos sobre el trazado de las infraestructuras, el desarrollo de los asentamientos y el sistema de los espacios abiertos.

8)      El Gobierno central y las Cortes Generales del Estado no pueden desentenderse del territorio.

9)      En un mundo crecientemente integrado la gestión del territorio debe atender también a los compromisos de solidaridad y responsabilidad global.

10)   El impulso de los valores de sostenibilidad ambiental, eficiencia económica y equidad social requiere de una nueva cultura del territorio.

Este Manifiesto ha sido el fruto de constatar que los usos del suelo en España y, muy especialmente la urbanización realizada de forma masiva y sobre terrenos no siempre adecuados, tiene efectos muy negativos sobre los recursos y valores naturales y paisajísticos del territorio. Estos efectos tienen consecuencias perniciosas sobre la calidad de vida de la ciudadanía y se debe corregir con una gestión más prudente del territorio. La calificación y reconocimiento profesional de los geógrafos, entre otros valiosos profesionales, es una pieza fundamental para hacer posible un mejor conocimiento y gestión del territorio. En este sentido, parece obvio que faltan geógrafos y geógrafas y no podemos aceptar de  ninguna manera que se diga que sobran.

Dr. Antoni Francesc Tulla Pujol (President del Col·legi de Geògrafs a Catalunya)

Catedràtic de Geografia Humana i Director del Departament de Geografia a la UAB.

Ex – Vicerector d’Economia de la UAB (1994-2002).

Bellaterra (Cerdanyola del Vallès), 29 de gener de 2007.

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