Concurs fotos terrorífiques

Des de la Comissió de Biblioteca volem agraïr a les famílies i als seus infants per haver participat en el Concurs de fotos terrorífiques. Gràcies a Leyre, Queralt, Àlex, Izan G., Paula G., i Avril per fer-nos passar una estona de por i riures! Fins la propera!

Podeu veure les fotos clicant AQUI

Setmana Mundial de la Ciència. Experimentem!

Bon dia famílies!

La setmana del 10 al 19 de novembre ha estat la Setmana Mundial de la Ciència i els infants de Cicle Mitjà hem volgut celebrar-ho fent un matí d’EXPERIMENTS!A l’àlbum portaran el dossier amb els experiments realitzats  a l’aula per si voleu fer-ho amb els vostres fills i filles.

Voleu veure les fotos??? Doncs cliqueu aquí!

24 D’OCTUBRE DIA INTERNACIONAL DE LES BIBLIOTEQUES

Hola famílies!

Des de la nostra Comissió de Biblioteca vam voler celebrar el Dia Internacional de les Biblioteques! Així doncs, vam proposar que aquell dia els infants de Cicle mitjà i Cicle Superior portessin un llibre de casa que els hi agradés molt.

A les classes, mentres feiem l’activitat vam estar parlant de què veiem a les portades, quins eren els autors, què era un il.lustrador, els hi vam llegir un text guanyador de l’any passat i el que ha guanyat aquest,…Vam gaudir i aprendre molt de l’activitat! Us posem un dels escrits tan maco que van escoltar i llegir!

El text, molt bonic, diu així:

Una luciérnaga es una isla perdida en la noche más densa. Cien luciérnagas, una constelación misteriosa que marca el rumbo hacia otros universos. Así, con esa estrategia de luz, se organizan los libros que moran en las bibliotecas. Son caricias fosforescentes que incendian los sueños y recomponen los corazones grises hasta hacerlos recobrar su color rojo brillante. Cualquier individuo que padezca el síndrome del corazón gris, debería ponerse en manos de un experto y visitar una biblioteca.
Para escribir un libro, además de hacer malabarismos con las palabras hay que ser una desvergonzada o un loco. Un atrevido, una excéntrica descontrolada. Llevar un calcetín de lunares, otro de rayas y los pelos de punta. Una cresta como las que lucen las cacatúas sería un peinado muy interesante para un escritor. Solo las mentes más disparatadas son aptas para escribir libros. Pero para custodiarlas no es suficiente con tener un desajuste en los cables cerebrales. Es indispensable ser de fuera. Un extraterrestre. Las bibliotecas albergan seres con antenas giratorias, cerebros millométricos que memorizan títulos rebuscados, rimbombantes, campanudos. Las personas que custodian libros siempre me han parecido criaturas singulares. Están dotadas de extremidades retráctiles que estiran y estiran hasta alcanzar aquel volumen al que parecía imposible acceder. A continuación, como si nada, se recomponen y todo vuelve a su posición natural. Parecen seres humanos, pero a poco que les observes percibirás que no son de aquí. Una de las cosas que más me fascina de los bibliotecarios es su cerebro. ¡Me parecen tan listos! Los libros fabrican pensamientos. Pasar tantas horas dentro de una factoría de ideas es bueno para tener un corazón rojo y brillante y una cabeza repleta de planes fantásticos.
Alguien me han contado que el 24 de octubre es el Día de la Biblioteca. Sería genial organizar una fiesta con confeti y pompas de jabón. Celebrarla por todo lo alto. Me encantaría vestirme para tal ocasión como el personaje de algún libro, sentarme en la mesa de una biblioteca de la ciudad donde vivo y esperar a que fueran a visitarme. En las bibliotecas puedes ser quien tú quieras. Desde Mary Poppins hasta Matilda, Atreyu, Drácula o incluso Pippilotta Viktualia Rullgardina Krusmynta Efraimsdotter Långstrump. Puedes ponerte botas de pelo, plumas, zancos y sombreros. ¡Sombreros! ¡Eso es! Imagino a una pequeña lectora acercándose a mí discretamente, atraída por los colores y formas de mi sombrero:
—Sombrerera loca, ¡qué fiesta más maravillosa! ¿Sería tan amable de servirme una taza de té?
Yo se la serviría con mucho gusto, poniendo cara de mujer refinada, y luego ambas haríamos ruido al tragar. Sonaría algo parecido a glup glup glup. Y antes de que nos diese tiempo de romper a reír de forma desenfrenada, aparecería el bibliotecario, como surgido de la nada, que para eso poseen la facultad de materializarse delante de ti en el momento más inoportuno, y nos advertiría de que las bibliotecas no son merenderos. Hay que reconocer que son únicos custodiando tesoros. Extraterrestres con el corazón rojo y brillante. Qué cosa tan extraordinaria. ¡Feliz Día de la Biblioteca!
Ledicia Costas

Voleu veure algunes fotografies i com ha quedat el nostre mural??? Podeu clicar aquí i entrar!