Category Archives: Crónica de una muerte anunciada

Ese día moriría mi prometido

Desperté con los primeros bramidos del buque del obispo. Una vez arreglada, salí como si fuese un día normal, nada era distinto. Quién me iba a decir que ese día moriría mi prometido. Por supuesto, yo eso no lo sabía, hasta que poco después de unos minutos de salir, todo el mundo hablaba de ello, todos lo sabían, incluso sabían las razones de por qué iban a matarlo. “¡Esos dos no matarían ni a una mosca!” pensé, no podía creerme que de verdad fueran a matarlo; ¡era impensable! Sin embargo, al ver a la gente tan convencida de ello, pensé algo distinto; creí que iban a obligar a Santiago a casarse con Ángela Vicario. Esa idea me invadió la cabeza; “Dios, ¿Cómo ha podido hacerme algo así? ¡¿Cómo ha podido?!” me preguntaba a la vez que lanzaba mil injurias sobre él. Incluso llegué a pensar que más le valía morirse antes de hacerme tal humillación. ¡Qué estúpida! Me encerré en mi habitación y mis lágrimas resbalaron por mis mejillas igual que la mermelada sobre el pan; abrí el cofre donde guardaba todas las cartas que él me había escrito desde niños y las empecé a ordenar. Tenía tanta ira… Así que esperé, con el cofre en mi regazo, a que Santiago pasara, como siempre, a raspar sus llaves contra la tela metálica de las ventanas. Como yo esperaba, vino a ello, así que le dije que entrara. Le esperé en la sala, allí le di el cofre que contenía las cartas.
- Aquí tienes-le dije-. ¡Y ojala te maten!
Fue lo último que le dije, y no hay día que no me arrepienta. El pobre quedó tan sorprendido que se le cayó el cofre, desparramando por el suelo todas las cartas. Yo corrí a la habitación y me encerré; no soportaba verlo.
Toda la familia oyó el jaleo. Mi padre me dijo que le abriera la puerta y le contase qué ocurría. Estaba tan furiosa que apenas entendió la mitad de lo que decía, pero no parecía enfadarse, al contrario, pareció entristecerse un poco, así que salió a hablar con él. Yo quedé en mi habitación, llorando como una tonta, sin saber qué futuro le esperaba a Santiago.

Raquel Cortés Abadía (PM)

Mi destino era ese y no se podía cambiar

Me levanté a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había dormido poco y mal, sin quitarme la ropa, desperté con dolor de cabeza, pues había estado de parranda de bodas y se había prolongado hasta después de la media noche. Me puse un pantalón y una camisa de lino blanco, ambas piezas sin almidón. De no haber sido por la llegada del obispo me habría puesto el vestido de caqui y las botas de montar. De haber sabido que me iban a matar no hubiera estado allí, pero mi destino era ese y no se podía cambiar.

Alberto Pérez Colás (PM)

Como si hoy fuese el ultimo día de mi vida

Ayer por la noche me fui a dormir tarde…después de estar en la boda de Ángela Vicario y Bayardo…..y esta mañana me he levantado a las cinco y media ya que llegaba el obispo al pueblo con su buque como siempre, y yo quiero visitarle, pero entenderéis que ha sido una noche muy corta y que la he pasado muy mal porque he dormido muy poco después de una larga fiesta.
No sé porqué motivo hoy tengo una sensación un poco rara… presiento que algo malo esta a punto de sucederme, tengo la sensación de que algo terrible me sucederá…..salgo corriendo de mi casa como si hoy fuese el ultimo día de mi vida, como si hoy dejase a todo el mundo, como si supiera que alguien quisiera que hoy, fuera el ultimo día en la tierra…. ¿será que quieren matarme?

Jordi Sureda Plantalech (LM)

Llegué a Manaure en busca de una mujer con la que compartir mi vida

Llegué a Manaure en busca de una mujer con la que compartir mi vida y crei haberla encontrado.Cuando la vi pasar junto a su madre por aquella plaza sentí que debia ser mia y asi se lo hize saber a quien andaba por alli.Como fuera tenia que conquistarla,y aun viendo que ella no se dejaba querer,yo sabia que tarde o temprano caería en mis brazos.

La vi de nuevo en la rifa ,y otra vez sentí ardientes deseos de poseerla.Compre todos las papeletas de la rifa para ganar sobre seguro y asi sorprenderla.Luego mas tarde fui a verla a casa y conoci a sus hermanos que encajaron bien conmigo y unas copas.

Todo andaba sobre ruedas.La familia me veia como un buen marido para su hija,y yo notaba que todo iba viento en popa.

Al final conseguí mi objetivo. Me iba a casar con aquella bella mujer.Todo seria por todo lo alto y no repararia en gastos.Iba a ser el dia mas feliz de mi vida y queria que todo el puebo disfrutase de él, sin reparar en gastos.

Todo fue bien hasta la noche de bodas, donde yo intuía que algo raro pasaba cuando no hacia mas que incitarme a que bebiera,y bebiera. Entonces al intentar acostarme con ella, se derrumbo y me confeso que no era virgen. Me encendió la ira que brotaba por mis venas, y sin tiempo de arreglarse se la llevé a su madre ,ya que me habia engañado y me sentia morir.

Volví solo a casa y busque refugio en el alcohol. Hasta pasados unos dias,no vinieron a por mi.

Abandoné el pueblo donde el honor me habían quitado,y emigré a otras tierras.

Tiempo más tarde empece a recibir cartas de Ángela,y sin querer hacerles mucho caso,aqui me veo ,hoy, 23 años después, ante la mirada de aquella hermosa dama que manchó mi honor. Pero no se porque,la quiero.

Fernando Ortiz Ramos (PM)

Una camisa de lino blanco

Hoy llega el obispo y por eso me he levantado tan temprano. Hubiera sido mejor que no me acostara ya que he dormido muy poco y mal. Estuve en la parranda de bodas de Angela Vicario y Bayardo San Roma y probablemente comí y bebí demasiado ya que tengo dolor de cabeza y me noto la boca pastosa. A pesar de todo esto, estoy de buen humor y que hace un dia precioso y como que el obispo visita nuestro pueblo me voy a vestir de acuerdo con la ocasión. Me pondré un pantalon y una camisa de lino blanco. Creo que esto es lo mas adecuado.

Joan Solé Canal (BG)

El que robó de mi ser la flor de mi corazón

Yo Angela Vicario he de renunciar a mi amor celestial Santiago Nasar y casarme con Bayardo . Yo sufro cada momento del dia pensando en Santiago y no puedo quitarmelo de la cabeza , lo amo inmensamente . Mañana me caso con Bayardo y menudo papelote me espera!: decir “sí quiero” a una persona que no amo, una persona que no me atrae y ni lo ha intentado ha conquistado a mi familia y a mí me ha comprado la casa del viudo Xius , que me encanta por sus vistas . No se qué pasara cuando vean la sabana limpia y descubran que no soy virgen , por que no pienso enmascarar la realidad y es que amo y amaré a Santiago y es el que robó de mi ser la flor de mi corazón y ante el mundo, soy libre de culpa por que a él le entrege mi verdadero amor.

Jordi David Abellan (SA)

¡Qué vergüenza ser el centro de atención!

Cuando me dicen que me quieren matar no me lo creo, no me creo que por hacer esto ¡a la chicha”. No sabía que en esta época hasta que no te casa no puedes hacer el amor con tu pareja. Me parece que todos están locos, me hacen pasar por el medio de la plaza para que vean como me matarán.  ¡Qué vergúenza que toda la gente me mire! ¡Qué vergüenza ser el centro de atención!

Albert Balaña Cortes (CB) (versión corregida)

¡Maldita sea mi suerte mil veces!

Maldita sea mi suerte y maldita sea mi hermana. Maldito este pueblo de mierda y maldito el obispo! ¿Por qué me tocará a mí arreglarlo todo? Ahora yo lo mato y todos contentos. Se habrá hecho justicia. Pero yo ya no seré el mismo nunca más. Sere un asesino y un héroe. La mitad del pueblo contentos y la otra mitad llorando siempre esta muerte que llevo anunciando toda la noche. ¿Quién és el protagonista de esta tragedia? ¿Quien tiene que aceptar su destino y ir a la carcel? A partir de hoy pasaré a formar parte de los que lloran a Santiago. ¡Maldita sea mi suerte mil veces!

 Ibán Martínez Petit (BG)

La primera carta

Sí lo se, no actué con sinceridad, pero tampoco queria engañarle.
Cuado pienso en él se me revuelven las tripas y siento que cada vez hace más y más calor.
Será que… sí. No hay duda alguna; estoy loca por él, loca de remate! estos sentimientos no pueden ser equívocos.
Es tan extraño… me siento mal conmigo misma.
Cualquier cosa , por insignificate que sea me recuerda a él.
No puedo estar ni un minuto más en esta situación, tengo que hacer algo para conseguir tan solo un poco de tranquilidad y sosiego.
Tengo una idea, le escribiré un carta. Sí.
Algo convencional, claro, algo como una esquela donde pueda contarle que le ví saliendo del hotel y de como hubiése deseado que él me viera.

Leia Aguilá Duarte (BCN)

Bayardo San Román (en su diario, horas después de dejar a Angela Vicario en su casa).

Me deslizo por encima de una cuchilla de afeitar. Estoy borracho pero aún me acuerdo de todo. Desearía que hubiese alguien aquí que me pudiese despertar, que hiciese que esta realidad se volviera a dibujar.

Me gusta pensar que todo ha sido un error y que pronto volveré a verla junto a mí, pero no sé porqué creo que soy un estúpido pensando eso. Doy asco, mi vida es una mentira y me voy a suicidar… ¡si tuviera valor!

Angela, la cosa más divina, más hermosa, más preciosa que pude contemplar. La quiero pero me siento como un saco de mierda, babeando palabras vacías, deseo que alguien me despierte de esta irrealidad, deseo volver hacia atrás y no haber pisado nunca este pueblo. Asco, triste asco es el que me doy, y con ese asco me devuelvo a mi rincón, al rincón del pobre de espíritu, del desconsolado e incomprendido.

Mañana me voy, sin falta mañana me voy de aquí para siempre.