Category Archives: textos jurídicos y administrativos

Sentencias que se entienden

No todos los textos legales son latosos e incompresibles. 

LECCIÓN MAGISTRAL DE EMILIO CALATAYUDHabiliteu el Javascript i el Flash per veure aquest Flash video.

EXTRACTO DEL PROGRAMA LÍNEA 900

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Los textos legales en selectividad

Aquí tienes un texto legal en selectividad.

CUESTIONES PROBLEMÁTICAS

  1. Fíjate en la solución del análisis sintáctico (3.1). La respuesta es más simple de lo que parece.

a la que: complemento indirecto.

los Estados miembros: sujeto.

atribuyen: núcleo verbal del predicado.

competencias: complemento directo.

para alcanzar sus objetivos comunes: oración (proposición) subordinada de finalidad.

sus objetivos comunes: complemento directo de alcanzar.

Los abogados en la literatura

Nicolás Guillén estudió Derecho en la Universidad de La Habana durante tres semanas y escribió estos tres poemas agrupados bajo el título “Al margen de mis libros de estudio”, bastante reveladores del desencanto que le llevó a abandonar la carrera y la mediocre vida universitaria. También es reveladora su visión de la figura del abogado / jurista en la literatura. Lee los poemas y responde a las cuestiones que hay a continuación.

AL MARGEN DE MIS LIBROS DE ESTUDIO 

I

Yo, que pensaba en una blanca senda florida,
donde esconder mi vida bajo el azul de un sueño,
hoy pese a la inocencia de aquel dorado empeño,
muero estudiando leyes para vivir la vida.

Y en vez de una alegría musical de cantares,
o de la blanca senda constelada de flores,
aumentan mis nostalgias solemnes profesores
y aulas llenas de alumnos alegres y vulgares.

Pero asisto a la clase puntualmente. Me hundo
en la enfática crítica y el debate profundo.
Savigny, Puchta, Ihering, Teófilo, Papiniano…

Así cubren y llenan esta vida que hoy vivo
la ciencia complicada del administrativo
y el libro interminable del Derecho Romano.

II

Luego, en el mes de junio, la angustia del examen.
Pomposos catedráticos en severos estrados,
y el anónimo grupo de alumnos asustados
ante la incertidumbre tremenda de dictamen

que juzgará el prestigio de su sabiduría…
aplaudid aquel triunfo que el talento pregona,
y mirad cómo a veces el dictamen corona
con un sobresaliente una testa vacía.

Deshojar cuatro años esta existencia vana,
en que París es sueño y es realidad la Habana;
gemir, atado al poste de la vulgaridad,

y a pesar del ensueño de luz en que me agito,
constreñir el espíritu sediento de infinito
a las angostas aulas de una Universidad.

III

¿Y después? Junto a un título flamante de abogado,
irá el pobre poeta con su melancolía
a hundirse en la ignorancia de alguna notaría,
o a sepultar sus ansias en la paz de un juzgado.

Lejos del luminoso consuelo de la rosa,
de la estrella, del ave, de la linfa, del trino,
toda la poesía de mi anhelo divino
será un desesperante montón de baja prosa.

Y pensar que si entonces la idealidad de un ala
musical, en la noche de mi pecho resbala
o me cita la urgente musa del madrigal,

tendré que ahogar, señores, mi lírica demencia
en los considerandos de una vulgar sentencia,
o en un estrecho artículo del Código Penal…

ACTIVIDADES

  1. Identifica la estructura métrica de los poemas.
  2. ¿Qué aspectos de la vida universitaria, de la carrera de Derecho y de sus salidas profesionales rechaza Guillén? ¿Te parece una visión tópica? Presta atención a la adjetivación y coméntala.
  3. ¿En qué versos compara el poeta el lenguaje jurídico con el lenguaje poético?
  4. Una de las características del lenguaje jurídico es el abuso de los gerundios. Busca el verso en el que el poeta ridiculiza este uso gramatical.

El lenguaje jurídico según un jurista

Ricardo Villa-Real Molina es el autor de un Diccionario de términos jurídicos y de unas interesantes reflexiones sobre la problemática del lenguaje jurídico.

Lee y comenta sus palabras.

Desde pequeño me impresionaron los libros de Derecho. Sin comprenderlos, me llamaban la atención por su grosor, ausencia de dibujos y letras abigarradas.
Mi etapa de estudiante y de profesional del Derecho me hizo desentrañar y descubir un lenguaje técnico con características propias.
Como todo lenguaje científico debe ser preciso y exacto para evitar equívocos. Son los textos jurídicos cauces de seguridad que se expresan de manera explícita, apelando a las normas jurídicas. La imperatividad de la Ley está presente en ellos. La diversidad emana de su historia. Latinismos que hunden sus raíces en el Derecho Romano y arcaísmos que evidencian el lento caminar de la ley.
Este lenguaje, expresión de la ley y cauce de la Sociedad, se ha venido mostrando oscuro y críptico, dificultando la comprensión e impidiendo la comunicación.
Este estilo jurídico, común en toda Europa, está siendo abandonado para romper la incomunicación que tanta inseguridad produce. La «claridad» es necesaria en todos los textos, pero en los jurídicos es inexcusable. La ritualidad confiere gran monotonía a estos textos, pero si se redactan evitando tecnicismos equívocos, resultan claros en la expresión de los hechos, las argumentaciones y las resoluciones. También la rutina es un lastre que asfixia a la expresión.
Sobre las estructuras complejas, deben prevalecer las breves y ordenadas. Las palabras arcaicas que no sean tecnicismos, deben ceder el paso a las de uso común, porque los juristas no podemos olvidar que no escribimos sólo para técnicos y especialistas, sino también para el ciudadano.
Los condicionamientos del lenguaje jurídico no pueden servir de justificación. Para algunos la obscuridad puede ser una coartada, porque no interesa que se comprenda lo que no tiene justificación. El texto oscuro no plantea problemas a su autor y puede ser el mejor medio de mantenerse en la antigualla permanente. La actitud academicista y pontifical se protege con los textos ambiguos, porque el lenguaje ininteligible, repetitivo, lleno de ambigüedades y de verdades a medias puede ser la propia justificación. ¿Cuántos profesionales del Derecho utilizan el lenguaje que apoyado en la Ley transmita a la Sociedad la idea de esperanza en la Justicia?
Es necesario modificar este lenguaje, modernizándolo y adaptándolo a la Sociedad que es la destinataria de las normas.
Sirva este Diccionario como fuente de información y de precisión para las nuevas generaciones. Que las palabras y estructuras brillen por su claridad.
En el continuo uso del discurso, debemos facilitar el conocimiento de los términos jurídicos, su comprensión, la claridad comunicativa, la precisión fuera de la equivocidad y ambigüedad que provoquen la inseguridad jurídica.”

RICARDO VILLA-REAL MOLINA

La parte contratante de la primera parte…

Probablemente, la parodia más famosa del lenguaje administrativo se la debemos a los hermanos Marx y a su diálogo surrealista en “Una noche en la ópera”. Groucho se dispone a fichar al tenor Ricardo Baroni (Zeppo). Por eso se “entrevista” con su representante (Harpo), para discutir el contrato…

Disfrutadla. Y comentadla. Prestad atención a las características de los textos administrativos que salen reflejadas en el texto. Fijaos también en los procedimientos humorísticos de los hermanos Marx; ¿se parecen  a los que utiliza Mihura? 

Mihura se valía del humor para arremeter contra los tópicos y estereotipos de la sociedad burguesa, en Tres sombreros de copa usaba el humor de caracteres, el de situación y el lingüístico. ¿Los hermanos Marx también?

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– Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante. Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh?
– No, eso no está bien. Quisiera volver a oírlo.
– Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.
– Esta vez creo que suena mejor.
– Si quiere se lo leo otra vez.
– Tan solo la primera parte.
– ¿Sobre la parte contratante de la primera parte?
– No, solo la parte de la parte contratante de la primera parte.
– Oiga, ¿por qué hemos de pelearnos por una tontería como ésta? La cortamos.
– Sí, es demasiado largo. ¿Qué es lo que nos queda ahora?
– Dice ahora… la parte contratante de la segunda parte será considerada como la parte contratante de la segunda parte.
– Eso si que no me gusta nada. Nunca segundas partes fueron buenas. Escuche: ¿por qué no hacemos que la primera parte de la segunda parte contratante sea la segunda parte de la primera parte?

Los textos legales y administrativos en selectividad

Desde hace unos años, la presencia de este tipo de textos es habitual en selectividad. Para ponerte a prueba, desde aquí podrás descargar los ejercicios y comentar las dificultades que plantea esta tipología textual tan alejada normalmente de tus lecturas.

Esta es la opción B del examen de junio del 2006-2007. Aquí puedes consultar el examen completo y las soluciones.

texto legal en selectividad