Cerca

Miró,Joan (1918): Hort amb ase

Arxius

Aquesta obra està sota una llicència de Creative Commons.
Licencia de Creative Commons

Calendari

maig 2012
dl. dt. dc. dj. dv. ds. dg.
« mai    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

De la literatura a les cuines

pequecats

Activitats d’aula

activitats_aula

BLOCS DE LES CUINES I LA LITERATURA

cats

Bloc finalista dels Premis Blocs Catalunya 2010

logo

BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog

Musicogastronomia

La festa de la galera a Cambrils

Categories

Estambul i la cuina turca.

06 juny 2010 per Beatriz
Mapa de Turquía

 
La cantant Aynur a Crossing the bridge.The sound of Istambul (Fatih Akin, 2006) 

El cuiner Gönul Paksoy explica com és la cuina turca, des de la dominació otomana:

La evolución de la cocina turca se puede dividir en varios períodos, a saber: el período de Asia Central; la síntesis anatolia, que se desarrolló tras la emigración a esa región; la cocina de Estambul, o de palacio, y la cocina turca actual.

(…)

Se sabe que el plato turco más antiguo, el tutmaç (Tutma Aç) encabezaba los menús seleucidas y los otomanos. Se trata de un complicado plato de repostería. Era una comida que saciaba, que daba energía y que tenía propiedades curativas. (…) Podemos encontrar platos de repostería similares en los desayunos otomanos.

No cabe duda de que la cocina otomana es la raíza de la moderna cocina turca. Los elementos más importantes de esa cocina son los alimentos que se trajeron de Asia Central. Algunos ejemplos son el çemen, que es un aderezo hecho de hierbas, ajo y pimienta roja, utilizado para cubrir la carne cruda (pastirma), el yogur y la mayoría de las variedades del kebab, así como algunos platos de repostería. Los otomanos jamás perdieron sus vínculos con su antigua cultura aunque gobernaran un inmenso imperio. Pero integraron la cultura que trajeron de Anatolia con las de las poblaciones locales, creando un acervo cultural común.

La cuina turca , segons Gönul Paksoy, cuiner d’Estambul

Venedor de te
Venedor de te

d’Orhan Pamuk: Visió del Bòsfor

En los paseos en barca que dábamos con mi madre, a mí me parecía como si los colores procedentes de las colinas del Bósforo no fueran el reflejo de una luz llegada de otra fuente. Me daba la impresión de que desde los tejados, desde los plátanos y los árboles de Judas, desde las alas de las gaviotas que de repente pasaban a toda velocidad ante nuestros ojos y desde las paredes de la caseta medio hundida de los caiques se desprendiera una luz ligera y pálida. Incluso en los días más caluroso del verano en que los niños pobres se lanzan al mar desde la carretera de la costa, en el Bósforo el sol no es totalmente dueño del clima y del paisaje. Ya las tardees de verano, cuando el color rojo del cielo se une a la oscuridad misteriosa del estrecho, me gusta contemplar esa luz incomparable e intentar comprenderla.

De Orhan Pamuk (2003, ed en castellano: 2009):  Estambul. Ciudad y recuerdos. Barcelona: Debolsillo Mondadori.

Més informació sobre Orhan Pamuk:

Orhan Pamuk a la wikipèdia

Estambul, d’Orhan Pamuk

El Bòsfor a Estambul
El Bòsfor a Estambul

Publicat a Akin, Fatih, Alimentació, Aynur, Mercats, Multimèdia, Pamuk,Orhan, Productes de la terra, Turquia | No hi ha comentaris »

Alacant, vist per Galdós (Tristana)

16 maig 2010 per Beatriz

Habiliteu el Javascript i el Flash per veure aquest Flash video.
Luis Buñuel: Tristana, 1970. Tristana menja “migas de pastor”.

Més informació sobre el director aragonès, el més important de la història del cinema espanyol:
Informació general sobre Buñuel
Pàgina oficial del director
Congrès Buñuel

Horacio, protagonista de Tristana (B. Pérez Galdós, 1892), escriu a la seva enamorada Tristana, des d’Alacant, i descriu així les propietats curatives del paisatge i  la cuina del lloc:

«Cielín mío, miquina, no te hagas tan sabia. Me asustas. De mí sé decirte que en esta rustiquidad (admitida la nueva palabra) casi me dan ganas de olvidar lo poquito que sé. ¡Viva la naturaleza! ¡Abajo la ciencia! Quisiera acompañarte en tu aborrecimiento de la vida obscura: ma non posso. Mis naranjos están cargados de azahares, para que lo sepas, ¡rabia, rabiña!, y de frutas de oro. Da gozo verlos. Tengo unas gallinas que cada vez que ponen huevo, preguntan al cielo, cacareando, qué razón hay para que no vengas tú a comértelos. Son tan grandes que parecen tener dentro un elefantito. Las palomas dicen que no quieren nada con ingleses, ni aun con los que son émulos del gran Sáspirr. Por lo demás, comprenden y practican la libertad honrada o la honradez libre. Se me olvidó decirte que tengo tres cabras con cada ubre como el bombo grande de la lotería. No me compares esta leche con la que venden en la cabrería   -151- de tu casa, con aquellos lácteos virgíneos candores que tanto asco nos daban. Las cabritas te esperan, inglesilla de tres al cuarto, para ofrecerte sus senos turgentes. Dime otra cosa… ¿Has comido turrón estas Navidades? Yo tengo aquí almendra y avellana bastantes para empacharte a ti y a toda tu casta. Ven y te enseñaré cómo se hace el de Jijona, lo de Alicante y el sabrosísimo de yema, menos dulce que tu alma gitana. ¿Te gusta a ti el cabrito asado? Dígolo porque si probaras lo de mi tierra te chuparías el dedo; no, el deíto ese de San Juan te lo chuparía yo. Ya ves que me acuerdo del vocabulario. Hoy está revuelto el botiquín, porque el Poniente le hace muchas cosquillas, poniéndole nervioso…

»Si no te enfadas ni me llamas prosaico, te diré que como por siete. Me gustan extraordinariamente las sopas de ajo tostaditas, el bacalao y el arroz en sus múltiples aspectos, los pavipollos y los salmonetes con piñones. Bebo sin tasa del riquísimo licor de Engadi, digo, de Aspe, y me estoy poniendo gordo y guapo inclusive, para que te enamores de mí cuando me veas y te extasies delante de mis encantos o appas, como dicen los franceses y nosotros. ¡Ay, qué appases losmíos! Pues ¿y tú? Haz el favor de no encanijarte con tanto estudio. Temo que la señá -152- Malvina te contagie de su fealdad seca y hombruna. No te me vuelvas muy filósofa, no te encarames a las estrellas, porque a mí me están pesando mucho las carnazas y no puedo subir a cogerte, como cogería un limón de mis limoneros… Pero ¿no te da envidia de mi manera de vivir? ¿A qué esperas? Si no la jazemos ahora, ¿cuándo, per Baco? Vente, vente. Ya estoy arreglando tu habitación, que serámanífica, digno estuche de tal joya. Dime que sí, y parto, parto (no el de los montes), quiero decir que corro a traerte. Oh donna di virtú! Aunque te vuelvas más marisabidilla que Minerva, y me hables en griego para mayor claridad; aunque te sepas de memoria las Falsas Decretales y la Tabla de logaritmos, te adoraré con toda la fuerza de mi supina barbarie».

Per llegir la novel·la sencera:
Tristana (B. P. Galdós, 1892)
Més informació sobre l’escriptor:
Pàgina oficial sobre l\'escriptor: Cervantes Virtual

Publicat a Buñuel,Luis, Cuines mediterrànies, País Valencià, Pérez Galdós, Benito, Productes de la terra | No hi ha comentaris »

La tornada al poble, a casa

19 abril 2010 per Fina

 garraf

Isabel, tot just el tren deixà el pla de Barcelona i seguí les costes de Garraf, entre les cales d’aigua pura i les roques blaves de calitja, ja no pensà més en Marina. Tota ella era ja ‘a casa’. Pensava amb delícies en les llaminadures enyorades tant de temps: aquells pernils del rebost dels quals ella consumia les belles tallades grasses —que ningú de la casa no volia— damunt amples llesques de pa de crostó sucades amb tomàquet i fregades amb un gra d’all […]; les arengades lluents ordenades dins el casc, tan bones com eren damunt el pa ben ruixat d’oli amb, penjat al ganxo del dit xic, un bon raïm per a alternar la fresca dolçor amb la salabror apetitosa del peix; les ‘orelletes’ que li feia la mare, torrades i trencadisses, un poc massa carregades de matafaluga; els plats curulls de fesols bullits, amb un tall de botifarra negra; i el moscatell, i el vi ranci, i la garnatxa —i l’aigua gelada de la font que sortia neta dels càntirs envernissats i convidava al prolongat xerric—; i la fruita, collida de l’arbre estant: les pomes-peres roges i turgents, les camosines de gust delicat, els saramanyons, les peres d’aigua, les prunes de frare, les figues primerenques roges i tèbies com llavis, els préssecs de carn marbrada i sensible, els albercocs golosos que no et deixen aturar, els ametllons, les avellanes i les nous tendres; i el raïm, el raïm! Els primers gotims madurs de moscatell, que sempre es trobaven en aquella vinya roja del coster, vora la riera ombrosa, aquella vinya d’on es veia tot el Camp verd i agrisat, auster i joiós, amb l’apassionada blavor de la mar al fons, i el cel polit i fi, profund, a sobre: els gotims de moscatell de color de cera enrogida, els grans oblongs i un xic escampats, amb transparències de marbre, dolcíssims i sucosos com si duguessin a dintre tota la joia dionisíaca del paisatge estival!

Vernet, M. Teresa (1986). Les algues roges. Barcelona: laSal (Pàg. 224-225).

Corpus literari Vernet, Maria Teresa

uva-mencia-por-moncho

bonesfruites1

 

Fotografia

Piñeiro, Moncho (2009) . Uva Mencía

Yáñez, Emi (2005) . Parque natural del Garraf

Pintura: Artes Visuales Toful. Bones fruites 

Publicat a Alimentació, Artes Visuales Toful, Catalunya, Cuines mediterrànies, Fotografia, Hàbits alimentaris, Literatura, Piñeiro,Moncho, Pintura, Productes de la terra, Productes del mar, Vernet,M.Teresa, Yáñez,Emi | No hi ha comentaris »

Fruits secs: el dàtil

14 abril 2010 per Isabel

datil

La investigació de fòssils ha aportat una sorprenent descoberta: la palmera salvatge datilera va sorgir a la conca de París.

Els antics pobles del Pròxim Orient foren els primers a domesticar la palmera datilera. A Mesopotàmia s’han trobat testimonis realment extraordinaris que es remunten al tercer mil·lenni. És el cas d’un segell cilíndric que, dos mil anys abans de la Bíblia, mostra l’escena del pecat original amb una magnífica palmera datilera al centre, a la dreta de l’home; a l’esquerra, la dona i la serp.

Els sumeris i els assiris babilònics la consideraren un arbre sagrat. A Egipte fou l’arbre de la vida i, a més a més, el seu nom, bennu, la identificava com l’ocell que diàriament reneix com el sol naixent.

Els grecs també l’anomenaren phoinix, altra vegada un ocell fantàstic que reneix de les seves cendres.

Aquest text ha estat extret de  La cocina de Ziryâb. El Gran Sibarita de Córdoba, de Mardam-Bey, Farouk (2002) . Barcelona : Zendrera Zariiquiey,46-50 i ha estat traduït al català per Fina Masdéu.

Més-informacio-a-aquest-bloc

Fotografia

Plakas (2009) . Vendedor de dátiles

Pereirano 1974 (2009) . El palmeral de Tozeur

Publicat a Algèria, Castillo,Pilar, Egipte, Marroc, Pereirano1974, Setmana Santa, Tradicions, Tunísia, Ziryâb | No hi ha comentaris »