29 juliol 2010
Álvarez, Blanca, Autors Literatura Juvenil, Compromís social, Europa, Gènere, Madrid, Novel·la realista
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Intuían que los buenos tiempos de correrías y libertad llegaban al final. Tan sólo permanecería el hambre.
De golpe, los niños volvieron a existir, a formar parte del mundo controlado: se acabaron las correrías, el tiempo sin preguntas; ahora, todos debían estar bien controlados, en el lugar designado, sin moverse.
Los colores de la historia desaparecieron engullidos por el gris, el negro y el blanco de las tocas, impecables, de las monjas, del alzacuellos bajo la nuez de los curas, de las puntillas en los faldones de monaguillos infantiles.
Lo que no fue blanco, pese a las promesas, fue el pan.
La vieja alegría de Gran Vía se transformó en otra cosa. Se llenó de militares, de falangistas, curas y filas interminables de niños tras sus pasos de militar con sotanas, de niñas siguiendo, de dos en dos, las tocas de las monjas. Y de madrileños cabizbajos, asustados y más hambrientos.
ÁLVAREZ, Blanca (2010): Gran Vía, Madrid, Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, Hitos de Madrid. Il. Francisco Delicado, p. 57-58
29 juliol 2010
Álvarez, Blanca, Autors Literatura Juvenil, Compromís social, Europa, Gènere, Madrid, Novel·la realista
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Paco dibujaba. Era capaz de garabatear posiciones del enemigo, en uno de aquellos cuadernos negros de los corresponsales, en cuestión de minutos. Y retratos. Y mentiras. Le pagaban los dibujos con trozos de queso, paquetes de café, incluso chorizos o dulce de membrillo. Paco compartía con Eladio las ganancias, a veces llevaban parte del botín a sus casas. Las madres no hacían preguntas.
Era comida. Y el hambre no pregunta.
Eladio nunca diría que los tiempos de guerra fueron buenos tiempos, en esa trampa de la memoria no caía; pero llegaron tiempos peores.
p. 55.
ÁLVAREZ, Blanca (2010): Gran Vía, Madrid, Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, Hitos de Madrid. Il. Francisco Delicado,

Codonyat
29 juliol 2010
Álvarez, Blanca, Compromís social, Delicado, Francisco, Europa, General, Gènere, Il·lustradors, López, Antonio, Madrid, Novel·la realista, Pintura
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Gran Vía. Antonio López
Los niños, en medio del espanto, gozaron de una impensable libertad de movimientos. Y todo parecía estar permitido.
La vida debía tener menos valor.
Los adultos andaban demasiado ocupados.
La muerte te encontraba en cualquier esquina de la ciudad.
Buscar comida, escondrijos y gatos, se convirtió en la tarea principal de los niños durante la guerra. Los gatos llegaron a ser un mercado paralelo del cual eran señores los niños, capaz de convertir el hambre en espejismo por entre sus huesecillos roídos. Eso y correr a la más cercana estación de metro cuando sonaban las alarmas.
Paco y Eladio ya eran, por entonces, hermanos en la libertad, en el hambre, en los negocios gatunos, en la pasión por el cine, las canicas y las correrías. Y en el desastre. Fue por entonces cuando la Gran Vía se convirtió en uno de sus lugares favoritos para las excursiones “hacia lo desconocido”.
pp. 44-45
ÁLVAREZ, Blanca (2010):