Tot el que hi ha a taula s’ha de menjar!
21 juny 2010 Adopcions, Humor, Nöstlinger, Christine No hi ha comentarisLa señora Bartolotti preparó café y huevos pasados por agua, hizo una tortilla de frambuesa especialmente para Konrad, y entre tanto pensaba en las desagradables y repugnantes palabras. También pensó en las cien mil observaciones de Egon, mientras despejaba la mesa de la cocina. Extendió sobre la mesa un mantel verde floreado y sacó del armario del cuarto de estarle servicio de plástico para veinticuatro personas (claro que sólo una doceava parte). Como no tenía flores en casa, colocó en el centro de la mesa un jarrito con un ramillete de puerros y perejil. Contempló la masa del desayuno y pensó: hasta Egon me elogiaría en estos momentos. Nadie podría preparar una mesa para el desayuno de un modo más conveniente y maternal.
Konrad se tomó el café, la tortilla, el pan con mantequilla y el sándwich de jamón.
-Pues estás hambriento –observó la señora Bartolotti.
-¡Oh, no! –dijo Konrad –estoy llenísimo, casi no puedo más.
-Bueno, pues déjalo ya.
-Perdona; hay que comerse todo lo que hay en la mesa y, sobre todo, lo que hay en el plato –explicó Konrad.
La señora Bartolotti retiró rápidamente los tres últimos panecillos, el jamón y el queso y lo puso sobre el aparador de la cocina. Ya no quedaba nada comestible sobre la mesa. Konrad respiró tranquilo.
NÖSTLINGER, Christine (1993): Konrad o el niño que salió de una lata de conservas, Madrid, Santillana, Alfaguara Juvenil, p. 50-51.










