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Que algú acabi amb la bogeria d’envasar totes les fruites !

El plàstic ha inundat la nostra vida diària. En tan sols unes dècades ha passat a ser omnipresent en tota mena d’objectes i materials per les seves característiques i baix preu. Podem trobar-lo en envasos de productes, en els propis ingredients de cosmètics, en el tèxtil de la roba, en materials de construcció i en multitud d’estris i objectes. I, igual que la seva producció, l’augment de residus de plàstic s’ha incrementat de forma dramàtica.

En el productes frescos no cal…!!

¡Que alguien termine con la locura de envasar todas las frutas!

Por favor, que alguien pare este locura, tontería o sinsentido. Estoy cansada y muy cansada de ver hortalizas y verduras envasadas. Y, en muchos casos, de una en una. ¿Es esto necesario? Rotundamente, no. Seguro que no necesitas ejemplos, basta con darte un paseo por esos supermercados, hipermercados o simplemente el “súper“, para saber a qué me refiero. Allí las encontrarás fácilmente.

No es más sana, es más cara y se estropea antes

La razón de estos productos no es aumentar su duración ni mejorar su calidad. Simplemente es una herramienta más de marketing, de ventas, de llamar la atención. De llevarse más dinero en menos tiempo.

Pero no te engañes, ese esfuerzo y plástico de más no está puesto para tu beneficio. La fruta no va a durar más (probablemente se estropee antes), no tiene un punto más de calidad ni será más sana.Simplemente la convierte en un producto más contaminante, más difícil de gestionar y, por supuesto, más caro.

fruta en plástico

Frutas peladas y envasadas

En nuestra mano está no comprarlos, pero la realidad es que no deberían existir

Sí, lo que sé es que muchas personas me dirán que no compre lo que no quiera y todo solucionado. Que me vaya comprar a otro sitio. Que al fin y al cabo, ojos que no ven, corazón que no siente. Pero esto no es suficiente, la realidad es que estos productos no deberían existir. Y yo no tendría que estar escribiendo esto con la única esperanza de que la gente se conciencie (si es que no lo ha hecho ya) y no compre jamás este tipo de producto, y así se dejen de “plastificar” frutas y hortalizas.

Lo que deberíamos exigir es que no existan porque este tipo de productos nos perjudican a todos. Yo también vivo en este planeta y también me importa lo que hagan otros si eso me repercute. Los propios vendedores son los que deberían poner cordura en esto. Los de las grandes superficies en especial, que es donde se encuentra este tipo de producto.

Los productos sostenibles no pueden ser solo una opción de los que los buscan y rebuscan, deben ser la opción única. Por lo menos en este caso que es tan sencillo.

fruta en plástico

Algunos ejemplos de plástico innecesario

Sí, estamos enganchados al plástico

Por eso sigo pensando que estamos enganchados al plástico. Puede que a veces el plástico sea transparente, pero por nuestra manera de actuar, parece que sea invisible. Que ya forme parte de nuestras vidas de tal manera que no seamos capaces de ver lo innecesario que es en muchas ocasiones. Me doy cuenta cuando voy al supermercado, y en vez de las bolsas de plástico, llevo mis bolsas de tela y rara vez pasan desapercibidas. De hecho, a veces te preguntan por qué la llevas, ¡Si por esas bolsas de comprar fruta no te cobran, mujer! La razón es simple, prefiero no llevarme a casa algo que se va a convertir en residuo en cuanto saque los alimentos que van dentro.

Como me veo incapaz de convencer una a una a todas las personas que me encuentre y cambiar sus hábitos, repito, una vez más, que deberían ser los productores y los vendedores los que cambiasen. Y si no, un cambio en la legislación tampoco estaría de más.

Y además también el chorizo…

Por si lo anterior te parecía poco ahora también hay chorizo cortado en rodajas y con su correspondiente ración de plástico. En fin, que cuando veo cosas así me dan ganas de bajarme de la vida 

Les dones que desafien la pobresa, el masclisme i el canvi climàtic amb horts urbans a Equador

La iniciativa busca reduir els alts nivells de desnutrició local i reforçar la sobirania alimentària dels barris més oblidats de la ciutat
“He après a valorar-me, a demostrar-me que no sóc inútil. Ja no estic esclavitzada a la llar”, diu una de les més de 3.000 agricultores participants.

Un projecte d’Agricultura Urbana Participativa de la ciutat de Quito ha estat premiat per la COP23 que s’ha celebrat recentment a Bonn

http://www.eldiario.es/desalambre/huertos-urbanos-cambiaron-excluidas-Quito_0_708679335.html

A Fabiola Rosero le dijeron una y otra vez que aquello era una “pérdida de tiempo”, que no podía “dejar botado [tirado] al marido”. Que su obligación era “atender la casa”. También se lo repetían a Rosa y a otras muchas mujeres que forman parte de la red de agricultura urbana de la ciudad de Quito que, desde 2002, permite a muchas personas en situación de vulnerabilidad, sobre todo mujeres, mejorar su soberanía alimentaria y empezar un negocio sostenible.

El proyecto Agricultura Urbana Participativa (AGRUPAR) arrancó con una pequeña huerta a los pies del Panecillo, el monumento turístico a la virgen que vigila la ciudad y que, según dicen muchos quiteños, da la espalda a los barrios más marginales del sur. Ahora, 15 años después, hay 3.500 huertos orgánicos dispersos en varios puntos de la geografía urbana de la capital ecuatoriana.

La iniciativa ha sido premiada con el galardón Impulso para el Cambio concedido por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP23), que se ha celebrado en Bonn (Alemania) hasta este viernes. Este premio reconoce acciones innovadoras y replicables que cumplen con los compromisos sobre cambio climático del Acuerdo de París y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

“Me he liberado, ya no estoy esclavizada en el hogar”

Fabiola siempre trabajó como ama de casa y, durante algunos años, enfundando caramelos. “Con este proyecto me he liberado. Ya no estoy esclavizada en el hogar”, cuenta mientras coloca con mimo el maní [cacahuete] y otros frutos secos que vende en una de las 17 bioferias semanales organizadas por AGRUPAR. Trabaja en equipo con sus dos hermanas. Todo sus productos salen de la huerta de su hermana mayor.

Fabiola y Rosa le dan el valor añadido en la cocina de su casa, que es su micro fábrica. Sus familiares, sobre todo sus maridos, han pasado de criticarlas a ayudarlas. “He aprendido a valorarme, a demostrarme que no soy inútil. Ya no estoy esclavizada en el hogar“, repite Rosa, de 58 años. “Hemos creado un grupo de apoyo entre mujeres para aprender de la mano”, explica.

Alrededor de 4.000 agricultores urbanos, periurbanos y rurales participan en el proyecto. Más del 80% son mujeres. Una de las claves del éxito y la longevidad de esta iniciativa radica, dicen, en cómo se coordinan los propios productores para garantizar que el proyecto sea sostenible. Montan y desmontan las bioferias, transportan su mercancía, idean mecanismos participativos para mantener sus estándares de calidad y buscan soluciones comunitarias a sus necesidades. En las mingas [jornadas de trabajo en comunidad], construyen invernaderos y contactan con las compañeras que tienen plántulas listas para sembrar.

Teresa Ramírez tiene 69 años y trabaja desde los nueve. Ha convertido el patio de su casa, situado en una parroquia rural e indígena de la ciudad, en su sostén económico. Allí cultiva hortalizas orgánicas desde hace ocho años. “Lo que crece en el huerto, va directo a la olla. Ahora somos autosuficientes. También, tengo otro trabajo, preparo comida para la escuela con los propios productos de mi huerto”.

El 53% de la producción de AGRUPAR se destina al autoconsumo y el 47% a la comercialización. Esta está coordinada por el ayuntamiento, que también se encarga de la formación y del seguimiento técnico del proyecto.

Huertos urbanos como antídoto contra el hambre

La agricultura urbana y periurbana, según la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), permite dar respuesta a una gran diversidad de retos que afrontan las ciudades como la participa ción ciudadana,  el ordenamiento del territorio,  la seguridad alimentaria y el combate a la pobreza. Un 30% de los habitantes de Quito viven con sus necesidades básicas insatisfechas, según datos del ayuntamiento. La pobreza extrema afecta al 7% y casi un tercio de los menores de cinco años padece desnutrición crónica.

Debido al aumento de la migración del campo a las ciudades, la demanda urbana de alimentos se incrementará y se podrían generar problemas de suministro, algo a tener muy en cuenta en ciudades como Quito, muy dependiente del abastecimiento exterior y con posibilidades de sufrir una catástrofe ambiental al estar rodeada por volcanes.

“El último año vendimos unos 300.000 dólares. Es chévere porque el dinero se queda aquí. Estamos haciendo un estudio sobre la política alimentaria de Quito. El 5% de lo que se consume aquí es local. El otro 95% viene de fuera”, explica Pablo Garófalo, uno de los técnicos del ayuntamiento de Quito que trabaja en la comercialización con AGRUPAR.

Bioferias del proyecto AGRUPAR / Facebook CONQUITO
Bioferia del proyecto AGRUPAR / Facebook CONQUITO

Como reconoce el premio de la COP23, estos huertos no son un mero pasatiempo: contribuyen a mejorar la soberanía alimentaria, combatir el cambio climático y fortalecer el tejido social y la economía local, respetando los saberes ancestrales de la población.

Así, técnicos y agricultores intercambian lo aprendido. Normalmente no siembran un día antes del Día de Difuntos, “porque el muerto se lleva la semilla”. Muchos siguen moliendo en piedra y secan los productos en hornos de leña. Otros han recuperado productos ancestrales que se estaban perdiendo como la oca, la mashua, la jícama y otros tubérculos que los más jóvenes no conocían.

Según cifras oficiales, durante estos 15 años se ha capacitado a más de 19.300 personas y sus productos han llegado a más de 100.000 consumidores. Y tratan de responder a sus demandas. “Ahora tenemos más de 40 tipos de hortalizas orgánicas y alrededor de 105 productos transformados de panadería, galletería osnacks“, señala Garófalo.

“Ya no espero que mi esposo me dé dinero”

Reducir y aprovechar los desperdicios ha sido otra de las bases del proyecto. La sobreproducción se soluciona transformando los excedentes en mermeladas y otros productos derivados. También se autogestionan el abono, como María Esther Pumisach, que regenta su propia granja. “Aprovecho los animales para tener mi propio abono y vendérselo a las compañeras. Yo sé de dónde proviene mi abono. No tiene productos tóxicos”, explica.

María Esther es otra veterana de la iniciativa. Empezó con un huerto y luego se lanzó a criar animales. Los primeros pollos los compró junto a otras cinco personas. Su primer cerdo se lo regaló el proyecto. Ahora, 10 años después, María Esther gana unos 200 dólares el mes que menos, pero a veces llega hasta los 700. Como Rosa o Fabiola, ha encontrado en sus cultivos y productos una válvula de escape para ser autosuficiente. “Me gestiono yo misma y ya no espero que mi esposo me dé (dinero). La vida me ha cambiado bastante”.

“Ho tenim a ou”: dels escàndols alimentaris a l’agroecologia

Excel·lent article del bloc  http://www.eldiario.es/ultima-llamada que reflecteix l’origen real de la problemàtica: la manca de sobirania alimentària.

El cas dels ous contaminats amb fipronil, un insecticida tòxic prohibit a la cadena alimentària europea, és l’últim episodi d’una interminable història condemnada a repetir-mentre no canviï la lògica que sosté el model de producció, distribució i consum

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Les mil raons per consumir productes ecològics

Però, què són exactament els aliments ecològics? Aquells aliments cent per cent naturals que s’obtenen sense utilitzar químics en totes les etapes: des del creixement (de vegetals i animals) i la producció, fins a la distribució. Aquests processos orgànics són absolutament respectuosos amb la natura i amb les persones, i, en conseqüència, aporten una gran quantitat de beneficis.

Per salut, beneficis, respectuosos amb el medi ambient, cuiden la ramaderia, no són transgènics….

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Aliments Ecològics (ECO), Orgànics i Biològics (BIO), quines diferències hi ha entre ells?

Com a consumidors tenim poder, un poder que exercim cada vegada que prenen una decisió de compra. És molt petit, i repartit en cada un nosaltres, certament, però poder. Per exercir aquest poder hem de conèixer exactament que comprem, i per tant, hem de saber interpretar les etiquetes que acompanyen al producte

Les etiquetes dels aliments no sempre estan clarament definides i l’única alternativa vàlida perquè el consumidor pugui saber què és exactament el que està comprant, més enllà de les definicions, són les certificacions amb les que compte el producte del seu interès.

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Agricultura Urbana: entre les potencialitats i la prepotència.

Un interessant article publicat al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/ultima-llamada/potencialidades-prepotencia-agricultura-urbana_6_631746860.html), on els autors reflexionen sobre el paper dels horts urbans. Més ben dit valoren quin ha estat i ha de ser el paper dels horts urbans. Si bé són un recurs important no poden ser el substitut del agro, no poden pretendre ser un món a banda que auto-abasteixi les ciutats separat del medi ambient que les envolta (“Las ciudades no son autónomas sino que forman parte de un todo mayor, por lo que no pueden ignorar las múltiples funciones que los sistemas agrícolas desarrollan más allá de la provisión de alimentos, y que no pueden ser sustituidas por artefactos tecnológicos sin simplificarlas y empobrecerlas radicalmente.”).

En aquest aspecte destaquen el tecno-optimisme – com no- de les propostes teòriques de les granges verticals……grans edificis de tipus gratacels que segons ells serien capaços d’auto-abastir les ciutats…. Aquests models – agrupats sota el terme agritectura – estarien conformats per edificis intel·ligents i sistemes hipertecnològics. Llàstima que l’energia disponible per part de la humanitat vagi decreixent en els propers anys (com veurem en un post que penjaré demà…), i que sovint és un fet que molts dels tecno-optimistes ignoren. Sense aquest surplus energètic aquestes solucions miraculoses es tornen inviables. Continua la lectura de Agricultura Urbana: entre les potencialitats i la prepotència.

La vida és impossible sense el sòl

Som el que mengem. Ho hem dit moltes vegades i no tant sols nosaltres. Actualment es gairebé un meme. Però per poder mejar primer cal produir aliments.

Els nostres recursos alimentaris passen en primer lloc per la generació de vegetals (hortalisses, cereals….etc). Amb aquests vegetals s’alimenten els consumidors primaris (herbívors com la vaca, l’ovella…) i d’aquests els consumidors secundaris i terciaris (carnívors de 1r i 2n ordre). De les deixalles i restes de tots aquests s’alimenten els descomponedors i els detritívors (que viuen en el sòl).

Però els vegetals no tenen aparell digestiu propi, sinó que obtenen les substàncies a partir de les quals construeixen – mitjançant la fotosíntesi – els seus “aliments” del sòl. I ho fan amb l’ajut de microorganismes (bacteris, fongs, protozous) que viuen en simbiosi amb ells. En concret en la zona propera a les arrels (l’anomenada rizosfera).

Per tant tenir cura del sòl es tenir cura dels nostres aliments i de la nostra salut. Aquesta no és, però, la preocupació de l’agricultura convencional. L’agricultura de la revolució verda feta a base de combustibles fòssils i responsable majoritàriament de la degradació del sòls a nivell mundial.

A l’altre banda tenim l’agricultura ecològica que es preocupa molt del sòl ja que parteix del principi que un sòl en bon estat dona lloc a plantes en bon estat. Un sòl en condicions òptimes contribueix a plantes amb un bon “sistema immunitari” i per tant plantes resistents a malures i condicions d’estrès.

Tot això és el que conforma el títol de l’article d’avui publicat al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/ultima-llamada/suelos-vida-imposible_6_624047590.html).

Poder algun dia ens “horroritzarem” quan veiem una retro o altre màquina netejant la superfície d’un terreny – formada per un sòl de bona qualitat – per tal de construir una casa o altre edificació. Potser entendrem qua cal destinar a construcció les terres més dolentes i no les més bones. Poder. Continua la lectura de La vida és impossible sense el sòl

L’alimentació insana: una epidèmia global

Som el que mengem és una frase, meme ja, que resumeix una de les grans veritats del nostre temps. Ja hem comentat altres vegades que l’acte de menjar no és un simple acte. El que posem a taula defineix la nostra salut i el món que volem. Si optem per productes produïts de qualsevol manera i portats de qualsevol lloc, estem optant per un determinat model alimentari. Model que té conseqüències en la nostra salut i en el medi ambient.

Ara, en un article aparegut al diari “Público” (veure http://www.publico.es/public/l-alimentacio-insana-vinculada-cinc.html), podem llegir un resum de la darrera campanya de VSF sobre els aliments (Enverina’m. L’alimentació que ens emmalalteix).

De l’article cal destacar la relació estreta entre determinades malalties, morts  i l’alimentació, i entre l’alimentació i el status econòmic de les persones. Molta part de la gent que menja insà ho fa perquè no es pot pagar altre tipus d’aliments. Així malalties com la diabetis, problemes cardiovasculars, càncers d’estòmac i còlon, així com obesitat i sobrepés, van estretament relacionades amb una alimentació rica en sucre, greixos insalubres i sodi (presents sobretot en els aliments processats). Donat que molta gent – cada vegada més – tant sols té recursos per adquirir aquests productes processats (més barats que els frescos), cada vegada hi ha més gent malalta i que moren. Malalties que es calcula que costen uns 33000 milions d’euros anuals a l’estat Espanyol. Malalties que minvarien si es tractés la problemàtica amb un enfocament global, començant per les causes de la pobresa (entre d’altres factors).

Però ja se sap que vivim immersos en un model econòmic que prima els guanys per damunt de la salut, que fomenta la injusta distribució dels recursos, on tant sols prima el créixer-créixer, on els rics són cada vegada més rics i els pobres cada cop més pobres, i on el medi ambient i el planeta en global cada cop es troba més deteriorat. Fins quan? Continua la lectura de L’alimentació insana: una epidèmia global

Closques d’ou, pela o bosses de te: les escombraries valen diners

Espanya és l’únic país de la UE que no compta amb un sistema nacional de recollida de deixalles biodegradables.
Cada any la xifra de residus s’incrementa i és cada vegada més difícil la seva gestió. Per això la UE ha aprovat un seguit de mesures que obliga els Estats membres a reforçar les polítiques per a la prevenció de residus orgànics. Catalunya, amb un programa amb més de 300 municipis adscrits, i Hernani, al País Basc, amb un pla de recollida porta a porta i una reducció del 40% en la taxa de residus per als compostadors, són dos dels escassos exemples de plans desenvolupats per afavorir aquest procés.

El compost domèstic suposa una mesura d’estalvi de residus que es tradueix en menys emissions i millora de la gestió de l’agricultura ecològica. Autogestionem els nostres propis residus sent més conscients de les escombraries que generem. Continua la lectura de Closques d’ou, pela o bosses de te: les escombraries valen diners

Bayer-Monsanto, un binomi més que perillós.

Com ja sabeu, l’empresa alemanya Bayer ha comprat la multinacional Monsanto. La trajectòria de Monsanto, plena de barbaritats ambientals, és per tothom coneguda. Si la trajectòria de Monsanto és fosca, la de Bayer no ho és menys. En un article aparegut al diari “Rebelión” (veure https://www.rebelion.org/noticia.php?id=217029), on es qüestiona si Monsanto pot millorar a Bayer, podem llegir el seu historial. Historial que va des de la seva integració dins de IG Farben – un càrtel gegantí format en 1925 i que es va convertir en el lider mundial de la indústria farmacéutica, dels tints i dels productes químics (veure https://es.wikipedia.org/wiki/IG_Farben) – on també estaven BASF i Hoechst entre d’altres. Aquestes empreses van col·laborar amb el règim nazi i molts dels seus dirigents també van formar part de l’entramat nazi. El curiós és que cap d’ells va pagar per aquesta col·laboració (tret de penes simbòliques).

Per tant el nou gegant Bayer-Monsanto neix ja amb una herència pútrida que no garanteix més que un seguiment de les males praxis habituals.

Males praxis que també han estat denunciades aquests dies per més de 100 cuiners de França en un manifest on exposen la seva preocupació per aquest gran monopoli (veure https://www.rebelion.org/noticia.php?id=217016) . Monopoli que pretén fer-se amo de tota la cadena alimentària, des de la terra on creixen les llavors fins al plat del consumidor. Tot això, evidentment, en detriment de la sobirania alimentària i del medi ambient. Continua la lectura de Bayer-Monsanto, un binomi més que perillós.