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En record tragèdia de Txernòbil …

En 2016 es va instaurar al dia 26 d’abril com la data indicada per l’ONU, per recordar a les víctimes del desastre nuclear de Txernòbil, els danys al medi ambient ocasionats i com a forma de sensibilitzar al món, perquè no tornin a repetir-se aquest tipus d’accidents.

En aquests dies d’insinuacions armamentístiques nuclears, potser valgui la pena recordar-ho …

http://www.ecoticias.com/medio-ambiente/135346/Ecoticias-tambien-recuerda-la-tragedia-de-Chernobil

El accidente y sus consecuencias En 1986 una explosión accidental en la central nuclear de Chernóbil (hoy en territorio ucraniano) propagó una nube radioactiva que se extendió por los la antigua Unión Soviética afectando a los actuales países de Bielorrusia, Ucrania y la Federación de Rusia. Casi 8.4 millones de personas quedaron expuestas a esta radiación.

El paraje circundante se convirtió en una zona desolada, el daño en el Medio Ambiente fue incalculable, dado que perecieron miles de especies y otras tantas fue contaminadas. Las aguas y los suelos experimentaron un nivel de polución nuclear excesivo y se determinó una zona de exclusión, a la cual solo accederían los técnicos que realizarían controles periódicos de radiación.   En realidad, el gobierno soviético reconoció la necesidad de ayuda internacional sólo en 1990. Ese mismo año la Asamblea General de la ONU adoptó la Resolución 45/190, llamando a la cooperación internacional para abordar y mitigar las consecuencias del infortunado accidente de la planta nuclear de Chernóbil. Continua la lectura de En record tragèdia de Txernòbil …

Elegia del crecentisme

Elegia és un terme que descriu un tipus de poema líric destinat a a lamentar-se per una pèrdua (d’un ésser estimat, la constatació de que ens fem vells, el passar d’una situació feliç a una altre de menys feliç….). Aquest és el terme triat per Antonio Turiel en el seu darrer post( veure http://crashoil.blogspot.com.es/2017/04/elegia-del-crecentismo.html) sobre la fi del creixement i la possible evolució de la  nostra societat. Un repàs de l’actualitat i una previsió del futur proper…..

miércoles, 26 de abril de 2017

Elegía del crecentismo

Queridos lectores,

Diez años después del inicio de la crisis, los indicadores macroeconómicos españoles nos muestran que el país está por fin saliendo de ese agujero. Durante más de dos años el PIB español ha estado creciendo y a buen ritmo. Lo peor de la crisis, nos dicen, ha pasado; ahora, por fin, avanzamos por la senda del crecimiento y de la recuperación.

Sin embargo, la percepción popular no es en general tan optimista.

Es verdad, dice la gente, que se está notando que la cosa mejora, que hay más empleo, que la gente sale más de vacaciones, que bares y hoteles se llenan… en suma, que hay más negocio y más actividad, y eso finalmente redunda en más empleo. Sin embargo, las condiciones laborales de la mayoría están cada vez más lejos del relumbrón de hace una década. La tendencia es a salarios más bajos y empleo con menos garantías: el salario más habitual en España es de unos 1.000 euros netos al mes, cantidad insuficiente para vivir con cierta holgura en las grandes ciudades, y hasta un 30% de los asalariados cobran menos que eso.

Pero no son sólo las bajas perspectivas salariales las que atormentan al asalariado español, o al que quisiera serlo. El fantasma del desempleo o del subempleo siempre merodean, y nadie puede sentirse relativamente seguro de no caer en ellos: porque ya tienes más de 40 años, porque tienes menos de 35, porque eres mujer, porque eres fácilmente sustituible… Todos saben que cuando se cae en el desempleo o en el empleo precario hay que salir inmediatamente de ahí, como si se hubiera caído en las brasas, pues en nada de tiempo se cae en la pobreza y la exclusión. Nadie quiere hablar de ello, las televisiones se afanan en disimular esa realidad disfrazándola de anécdota cuando es un fenómeno masivo y que, a pesar de la recuperación económica, apenas retrocede. De acuerdo con la última Encuesta de Condiciones de Vida elaborada por el Instituto Nacional de Estadística español, casi un 28% de los habitantes de España está en riesgo de pobreza o de exclusión social. Los medios de comunicación señalan que se ha producido una mejora con respecto al peor momento de la crisis, en 2013, cuando este riesgo llegó a afectar al 29,2% de la población. Poco más de un 1% que puede explicarse fácilmente con esos millones de españoles que han huido de España por razones económicas; de hecho, teniendo en cuenta ese éxodo la población en riesgo ha disminuido poco, quizá también porque los excluidos son poco dados a viajar, porque saben que serán excluidos aquí y en cualquier otra parte. O porque no tienen muchas esperanzas de poder mejorar.

No todos pierden, obvia decirlo. Hay quien ha salido ganando, pero en realidad son los menos. Hay algunos más que creen que podrían salir ganando, que pueden ascender dentro del sistema, y por ello siguen jaleando este absurdo y destructivo orden de las cosas, pero en realidad se autoengañan, porque el sistema necesita cada vez a menos, también de ellos. Pero mientras se engañan a sí mismos, nos engañan también a nosotros, repitiendo desde sus púlpitos mediáticos o sus carpas televisivas los mismos mensajes, modulados por matices aparentes pero con una unidad de fondo. Vivíamos por encima de nuestras posibilidades, nos dicen. Todos podemos mejorar si nos esforzamos, nos dicen. Ya nunca volveremos a la exuberancia de comienzos de siglo, nos repiten, aquello fue una locura y ahora hay que vivir de una manera “más racional”, como si aquella exuberancia fuera en modo alguno culpa de los trabajadores. Tenemos que aprender a ser competitivos y adaptativos, nos peroran, tenemos que reinventarnos y, palabra estrella, emprender. Emprender quiere decir que dejemos de pensar en ser ocupados por cuenta ajena y que creemos nuestro propio negocio; trabajando duro y siendo más imaginativos que la competencia podremos medrar. Pero el hecho tozudo es que no hay grandes oportunidades de negocio, y la mayoría de la gente no tiene formación para aspirar a crear un negocio sofisticado con un gran nicho de mercado, entre otras cosas porque el mercado en su conjunto se está haciendo más pequeño con la pérdida de renta efectiva de las clases medias. Pero el consejo cala y algunos deciden “emprender”, y así más de uno y más de dos redime todo su prestación de desempleo, pide dinero prestado a familia y amigos, y monta “su negocio”: una cafetería, una panadería, una ferretería… La mayoría de estos negocios no duran más de seis meses; los pocos que atraviesan ese umbral temporal sobreviven porque posiblemente un negocio del mismo tipo y mayor trayectoria ha tenido que cerrar.

Éste es el panorama general. Consideramos que estamos recuperando “la normalidad”, cuando el hecho es que un poco menos de un tercio de la población española malvive. Pero ésos no son los que leen blogs como éste, y si Vd. pertenece a esos dos tercios de la población aún segura y no le ve de cerca los colmillos a la pobreza y la exclusión, pensará que exagero. Algunos más displicentes dirán con sorna: “Ya está ese tipo de ese blog catastrofista diciendo que se acaba el mundo; pero mira, todo sigue igual”.

En realidad, no todo sigue igual. Todo sigue su curso, que es un curso lento, como corresponde a los procesos históricos. El proceso histórico que estamos siguiendo es el del fin del crecimiento y el del fin de capitalismo. Si tal fin tendrá lugar de manera caótica u ordenada, revolucionaria o evolutiva, es algo que depende completamente de las decisiones que tomen los seres humanos que conforman esta sociedad. Puede haber muchas maneras de abordar y resolver este problema, algunas mejores y otras peores, algunas más tranquilas y otras más sobresaltadas, y yo no puedo decir cuál es la más conveniente porque no lo sé. Pero cerrar los ojos y negarse a aceptar que hay un problema, ésa sé seguro que no es una solución.

Y el primer paso paso para solucionar el problema es comprenderlo. Hay que comprender que estamos llegando al fin del crecimiento. Ésta es una realidad difícil de aceptar para quienes se sienten favorecidos por el sistema actual, por el mecanismo de crecimiento sin fin. Y sin embargo, independientemente de nuestros gustos y preferencias, el crecimiento está llegando a su fin porque está topando con los límites físicos que marcan nuestra biosfera.

Ahora mismo ya no hay grandes oportunidades de negocio. La gran esperanza de las TIC está tocando también sus límites, porque resulta difícil conseguir una mayor penetración de los sistemas de información y porque la Ley de Moore ha muerto, así que no se puede seguir integrando sistemas en cada vez menos tamaño. El negocio que da el planeta Tierra es el que es. Es inmenso, proporciona una gran prosperidad (no siempre bien repartida) y seguramente se pueden producir aún incrementos aditivos, pero el crecimiento porcentual, el tan buscado tanto por ciento de crecimiento anual, ya sea del 2 o del 5 por ciento, eso ya no se puede mantener. Ya no hay posibilidad de crecer de manera sostenida a esas tasas de crecimiento anual, sólo se puede crecer cuando primero ha habido una recesión, sólo para volver al mismo sitio de antes o un poco más abajo.  El sistema capitalista se está haciendo cada vez más pequeño, muy lentamente pero cada vez más sensiblemente, y para conseguir el crecimiento del capital el gran nicho que queda por explotar es el de las rentas de trabajo, básicamente reduciendo los salarios en aras de un incremento de productividad cada vez más difícil pues cada vez se valoran menos los productos en un mercado saturado y con menor renta disponible, justamente por la reducción de salarios. El proceso, de mantenerse, sólo podría conducir a la destrucción de la clase media y del Estado del Bienestar, y en el largo plazo ni por ésas se podrá garantizar las tasas de retorno del capital estipuladas. Eso pone una fecha de terminación al capitalismo tal y como lo concebimos ahora, puede que sea 20 años, puede que 50, quizá tan sólo 2, pero en todo caso sus días están contados.

Pero no se quiere creer que hemos llegado a este punto y se nos dice: “¿No lo veis? ¡La economía española lleva más de dos años creciendo a buen ritmo!”. No es ninguna coincidencia que dos años y medio es el tiempo que el precio del petróleo lleva bajo, después del colapso de precios de septiembre de 2014. Este petróleo barato favorece el despegue de una economía tan basada en el petróleo como la española, donde a pesar de la gran caída general del consumo de energía desde los máximos de 2008 el petróleo aún representa más del 50% de la energía primaria consumida. Aquéllos que quieren creer en el espejismo económico español deberían mirar a Europa y darse cuenta de que en el resto del Viejo Continente no hay tal recuperación, la norma es el estancamiento o el crecimiento muy débil y renqueante. ¿Qué solidez tiene el crecimiento español, si los países más industrializados de su área no levantan cabeza desde el inicio de la crisis?

Mientras aquí se mantiene un modelo económico basado en los servicios de bajo valor añadido y en la construcción, a pesar de saber lo frágil que es delante de las crisis económicas internacionales, el resto de países van discretamente definiendo sus estrategias de cara a un futuro mucho más complejo de lo que aquí se intuye, y para el que nadie aquí se está preparando. Déjenme que analice con un poco de detalle un par de cuestiones asociadas con la crisis energética.

Desde hace casi 10 años Alemania se ha lanzado a un intenso programa de transformación de su matriz energética conocido como Energiewende(“transición energética”, en alemán). El objetivo declarado de tal transición es aumentar la producción de energía de origen renovable dentro del objetivo de mejorar la sostenibilidad de la economía alemana y, se aduce, disminuir su huella de CO2. El hecho es que Alemania ha conseguido incrementar su producción energía renovable desde valores casi testimoniales hasta el 36% de la energía eléctrica (valor que no está nada mal, aunque recordemos que la energía eléctrica es sólo una fracción de la energía final consumida, en torno al 20% en los países industrializados y del 14% a escala global; así, en el caso de Alemania, la energía renovable representará menos del 9% de su energía final consumida). Lo curioso del caso alemán es que, a pesar del enorme despegue de la energía renovable las emisiones de CO2 no han disminuido, e incluso han aumentado ligeramente en 2015 y en 2016. ¿Por qué? La razón la podemos ver en el siguiente gráfico, que nos muestra la evolución de la producción eléctrica alemana durante los últimos años.

Si se fijan bien en la gráfica, verán que todo el aumento de energía renovable ha servido fundamentalmente para cerrar centrales nucleares (y en menor medida algunos ciclos combinados de gas). Sin embargo, el consumo de carbón se ha mantenido prácticamente constante, incluso el lignito -altamente contaminante y muy emisor de CO2 – ha aumentado ligeramente. Teniendo en cuenta que la huella de carbono de una central nuclear es muy pequeña, mucho más pequeña que la de una térmica de carbón, está claro que la Energiewende no está pretendiendo la descarbonización de la economía alemana, sino otra cosa. Básicamente, una salida ordenada de la energía nuclear.

Se puede alegar que abandonar la energía nuclear es algo positivo debido a los riesgos que comporta. Siendo eso verdad, da más bien la impresión de que la urgencia del abandono de la energía nuclear tiene más que ver con la llegada del pico del uranio: como comentamos al analizar el informe anual de la Agencia Internacional de la Energía de 2014, todo apunta a que el pico del uranio ya se ha producido (y probablemente el del carbón también, pero ésa es otra historia). En ese sentido, el movimiento de Alemania contrasta con el de su vecina Francia, país que apostó mucho más fuerte por la energía nuclear. Las dificultades crecientes para conseguir uranio asequible estarían probablemente detrás de que en los últimos 4 años de manera permanente un 25% de las centrales nucleares francesas permanezcan paradas por uno u otro motivo; también estarían en el trasfondo de la intervención militar de Francia en Malí, y tendrían mucho que ver con el episodio del encarecimiento de la electricidad en España a principios de este año. En Francia se dejan oír ahora voces a favor de una rápida implantación de la energía renovable, a la vista de lo cara que resulta la nuclear. En Alemania esta decisión ya la tomaron hace tiempo, y a pesar de que los críticos atacan la Energiewende por haber encarecido la electricidad, probablemente Alemania está prefiriendo pagar más ahora para poder resistir mejor la crisis energética inminente. Una cuestión para meditar.

Los defensores de la energía nuclear suelen desdeñar el problema del pico del uranio alegando que si el precio es suficientemente alto aparecerán recursos de una manera exponencial. Esencialmente, a 200$ por kilo de uranio la producción se podría cuadriplicar. Este argumento resulta bastante miope, pues ya sabemos que hay un límite máximo al coste de la energía. James Hamilton, profesor de la Universidad de California San Diego, lo sitúa en torno al 10% del PIB, lo cual es consistente con los análisis basados en la Tasa de Retorno Energético(TRE) y con los que han realizado otros economistas como Gaël Giraud. De hecho, a 200$ dólares por barril de petróleo la producción de petróleo también podría cuadruplicarse, pero tal precio es simplemente imposible de soportar por la economía, porque en esencia el rendimiento energético de ese petróleo es demasiado bajo como para sostener una sociedad compleja.

De hecho, el escenario de precios altos para el petróleo parece el más probable para los próximos meses, de acuerdo tanto con la Agencia Internacional de la Energía como con el banco HSBC. La razón, analizada tiempo ha en este blog, es la brutal desinversión de las compañías petroleras, en su afán por simplemente sobrevivir (este tema se explica en detalle en la nueva versión del prontuario). En ese momento podremos comprobar si la inversión en explotación petrolífera se recupera o, como parece más probable, entramos en una nueva fase destructiva de la espiral del descenso energético. La crisis económica y financiera mundial que seguirá llevará de nuevo los precios del petróleo a la baja y a los países productores a un paso de las revueltas internas.¿Invadiremos Argelia? Sólo el tiempo lo dirá.

Y a pesar de la relativa tregua que el petróleo barato le está dando a las economías occidentales, el malestar crece. Un malestar que lleva un día a un (fallido) referéndum en Grecia que habría sacado el país de la zona euro, otro día a un referéndum (exitoso) para sacar al Reino Unido de la Unión Europea, más tarde a la victoria de Donald Trump en la carrera presidencial de los EE.UU. y que en estos días lleva a Marine Le Pen a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas, que aunque no gane la ponen un paso más cerca del Elíseo, aunque sea a cinco años vista. Movimientos del mismo corte son generalizados en todo Occidente, hay un avance aparentemente imparable del populismo, de políticos de escasa catadura moral pero que proponen una reforma radical del sistema político, y mucha gente los considera una alternativa atractiva e interesante porque ya no compran el discurso tradicional de una élite vista como corrupta y subsidiaria del poder económico.

Y Vd., querido lector, incluso si es Vd. un afortunado miembro de esos dos tercios de la sociedad que no se ve en la pobreza o en la exclusión social, párese a pensar: ¿qué estamos ofreciendo a la juventud? Incluso los hijos de las clases altas no tienen claro el futuro. Se les pide que se esfuercen, que se sacrifiquen para que, quizá, tal vez, puedan tener un sueldo casi digno, no de emancipación, en algún momento no demasiado temprano de su vida. Y a medida que vamos vamos más abajo en la escala social el futuro es más negro.

¿En aras de qué mantenemos esta situación? ¿Cuál es la ventaja de mantener un sistema económico que de manera palmaria es ya disfuncional, y que mostrará una mucho peor cara cuando la nueva oleada recesiva emerja?

El problema es la obsesión con el crecimiento económico. No sólo los agentes económicos; también los partidos y sindicatos sólo contemplan la creación de empleo a través del crecimiento económico, y se les hace impensable un escenario en que el crecimiento económico ya no sea posible; y no hablemos ya de abrazar el decrecentismo como fundamento ideológico. Hay demasiado miedo al rechazo social que genera la idea de decrecimiento, a pesar de que el 37% de la población española está ya, a día de hoy, dispuesta a abandonar el crecimiento. ¿Es que su opinión no cuenta? ¿Saben más los presuntos expertos que un día desbarran sobre el falso milagro del fracking en EE.UU. y otro apoyan con oscuros argumentos la austeridad como medida eficaz anti-crisis? En esa misma encuesta que enlazo arriba se muestra que sólo el 4% de la población española apuesta incondicionalmente por el crecimiento, frente a un 16% que apuesta incondicionalmente por todo lo contrario, por detenerlo por completo.

Seamos honestos: la idea de abandonar el crecimiento es ya bastante madura en la población, y el próximo recrudecimiento de la crisis hará que esta opción se convierta en mayoritaria. En realidad, hace una falta urgente un plan de decrecimiento. Pero tal cosa no va a suceder en tanto que nuestros dirigentes políticos y económicos no superen la fase de duelo en la que están respecto al crecentismo, es decir, la ideología del crecimiento. Ya está bien de maquillar estadísticas, ya está bien de mirar hacia otro lado, ya está bien de intentar ver con el prisma crecentista la evidencia que se acumula y que muestra que el crecimiento se acabó.

Así es, señores. Se acabó el crecimiento. Dejen de soñar quimeras, dejen de imaginar soluciones tecnológicos que nunca cuajan y no responden a los problemas que tenemos ya, aquí y ahora. No es una situación coyuntural, sino un problema estructural. Si lo necesitan, lloren por el crecimiento perdido; pero después séquense las lágrimas y pónganse a trabajar, pues nos falta, entre otras cosas, tiempo.

Si Vd., querido lector, es un responsable político y ha llegado aquí porque tiene dudas, sepa que tiene dos preguntas sobre la mesa:

  1. ¿Es el crecimiento económico deseable?
  2. ¿Es el crecimiento económico posible?

No se trata, no, de que conteste a estas dos preguntas: la respuesta a ambas ya es conocida y es un rotundo NO; este blog rebosa de la evidencia que avala estas respuestas. Lo importante es que piense cuál es el orden en que se plantea estas dos preguntas. Si se las plantea en el orden en que están escritas, probablemente Vd. comprenda los innumerables problemas que plantea el crecimiento, y con la segunda pregunta está intentando justificar la primera. Si las plantea en el orden inverso, probablemente comprende las limitaciones que imponen los límites biofísicos del planeta, y propone la segunda pregunta para consolarse. Si es así, aún está superando su fase de duelo. Dése su tiempo y supérelo.

La ideología del crecimiento ha muerto, ¡Larga vida al crecentismo!

Salu2,
AMT

 

 

Quant guanyaran les elèctriques amb l’ampliació de la vida útil de les centrals nuclears?

Una bona pregunta la que és fa l’autor de l’article publicat al diari “Público” (veure http://blogs.publico.es/econonuestra/2017/04/24/cuanto-ganaran-las-electricas-si-se-amplia-la-vida-util-de-las-centrales-nucleares-hasta-los-60-anos/).

Com ja sabeu, doncs ho hem escrit diverses vegades, les elèctriques estan pressionant al govern del PP (el mateix que tolera actes com el que podem veure aquí http://www.eldiario.es/andalucia/malaga/VIDEO-Cara-franquista-Utrera-Molina_0_636236410.html mentre persegueix qualsevol meme o comentari sobre els seus herois feixistes), per tal de que Garoña -central nuclear més que obsoleta – allargui la seva vida fins els 60 anys. I no ho fan perquè si, sinó perquè si aconsegueixen aquest pas obriran la porta a l’ampliació de la vida útil de totes les centrals nuclears del territori espanyol.

I per a què volen això (pregunta tonta….)? Doncs per guanyar diners, més dels que ja guanyen. Pel cap baix, l’autor de l’article els quantifica en uns 23000 milions d’euros al llarg del període 2021-2040 els diners que els “hi plouran del cel”. Tenint en compte les despeses per “arreglar” una mica les centrals per tal que aguantin, els guanys són més que importants. Com sempre es tracta de socialitzar les pèrdues (que les pagarem tots) i privatitzar els guanys (que seran per a uns pocs). Podran fer-ho? Doncs tenint en consideració la trama que existeix en la península Ibèrica (veure https://www.youtube.com/watch?v=dMppXuVLIr4), és més que possible que se’n surtin amb la seva. Continua la lectura de Quant guanyaran les elèctriques amb l’ampliació de la vida útil de les centrals nuclears?

La Unió Europea proposa un gran simulacre conjunt d’emergència per tempesta solar

Seguint el exemple d’Obama, la Unió Europea reclama noves mesures preventives i protocols específics sobre aquest risc.

«Un esdeveniment d’aquesta magnitud podria aclaparar la capacitat de resposta d’una sola nació», adverteix el text, que reconeix l’absència de directrius conjuntes en cas que es produeixi un fenomen semblant. Per aquest motiu, proposa la realització d’un gran simulacre d’emergència per preparar al continent, segons informa l’Associació Espanyola de Protecció Civil per al Clima Espacial (AEPCCE).

L’informe assenyala que els plans d’emergència davant les tempestes solars han de considerar «tot el rang d’infraestructures afectables», el que la AEPCCE comprèn com una referència a les instal·lacions nuclears europees.

http://www.nuevatribuna.es/articulo/europa1/union-europea-propone-gran-simulacro-conjunto-emergencia-tormenta-solar/20170326193500138068.html Continua la lectura de La Unió Europea proposa un gran simulacre conjunt d’emergència per tempesta solar

Villar de Cañas i l’informe de Enresa

Segons un article publicat al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/clm/deficiencias-ambiental-Enresa-basurero-nuclear_0_623287982.html), Enresa a fet un informe d’impacte ambiental “penós” per la instal·lació del magatzem temporal centralitzat (ATC en espanyol) a Villar de Cañas. L’informe que es prescriptiu en aquests casos, ha d’incloure tot un seguit de punts amb els quals s’elabora una matriu d’impactes on queden reflectits – i puntuats – tots els possibles problemes que pot provocar la construcció del magatzem.

Però segons podem llegir en el article, Enresa no ha tingut en compte ni els efectes sobre espècies protegides, ni els efectes radiològics de l’activitat sobre la zona (de fet Enresa  la contempla com una activitat industrial…), ni parla sobre la situació legal del sòl en que s’ha de construir l’ATC. El que si reconeix Enresa són els efectes contaminants sobre les aigües subterrànies i els aqüífers de la zona així com problemes de carstificacions que podrien provocar col·lapse i deformació de les estructures nuclears. Davant d’aquestes greus mancances la junta de Castella la Manxa ha hagut de retornar l’informe.

En resum un informe estil “Simpsons” per variar. Com de la sèrie esmentada és la decisió de construir el magatzem en una zona que prèviament comptava amb l’informe negatiu de la majoria de tècnics. Una decisió més política que tècnica i que pot tenir greus conseqüències tant ambientals com econòmiques. Continua la lectura de Villar de Cañas i l’informe de Enresa

Davant el 6é aniversari de Fukushima: Abandonem l’energia nuclear

Ja hem comentat en altres posts l’accident més greu de la història de l’energia nuclear: l’accident de Fukushima. Ara en un article publicat al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/ultima-llamada/Aniversario-Fukushima-abandonbemos-energia-nuclear_6_620897919.html), podem llegir com l’accident de Fukushima – que encara queda lluny de ser solucionat i per tant contaminarà durant anys i anys – ja porta emès l’equivalent a un 40%  del que va emetre l’accident de Chernòbil i el més greu: Fukushima ha provocat un alt grau de contaminació marina (en l’oceà pacífic…) que no té precedents.

Però l’article no tant sols parla de Fukushima sinó també de Garoña, Villar de Cañas, dels residus radioactius, d’Almaraz i el conflicte amb Portugal, de la intenció de fer la mina a cel obert més gran d’Europa a Salamanca i de com el govern del PP recolza l’ampliació del funcionament de les envellides centrals nuclears espanyoles. El mateix govern que ha estat l’autor de “l’impost al sol”.

Ja ho hem dit en més d’una ocasió: l’energia nuclear no és una energia neta. És altament contaminant pel que fa a la mineria del urani, en el seu processament, en la construcció de les centrals i en els residus que genera. L’urani, a més, és un recurs escadusser que arribarà al seu zenit dins de poc. D’altre banda el problema dels residus generats segueix (i seguirà) sense resoldre’s i la TRE d’aquest recurs energètic és més aviat baixa. Si a més tenim en compte que econòmicament les centrals tant sols rentables si hi ha recolzament de patrimoni públic……la pregunta és obvia: perquè segueixen insistint en aquest tipus d’energia? Doncs perquè son un negoci per molt pocs, un negoci per aquelles elits que controlen les companyies elèctriques i que en el nostre país constitueixen una oligarquía extractiva.

Per tant, com bé diu l’autor de l’article, caldria abandonar ja aquest tipus d’energia. Continua la lectura de Davant el 6é aniversari de Fukushima: Abandonem l’energia nuclear

Fukushima: 6 anys i seguim igual o pitjor.

Al llarg de molts posts ja hem anat explicant que la situació de Fukushima (veure https://ca.wikipedia.org/wiki/Accident_nuclear_de_Fukushima_I) no està ni de bon tros sota control ni solucionada. La contaminació – sobretot produïda per fuites d’aigua contaminada a l’oceà – s’extèn ja per tot l’oceà pacífic i, a la llarga, per tot el món. Els operaris no es poden acostar a les zones on el material dels reactors està fos. No hi tampoc manera de que els robots puguin resistir les altes temperatures i la contaminació en aquestes zones. La empresa responsable de l’administració de la central, TEPCO, és una filial de General Elèctric. Aquesta és una empresa amb grans interessos econòmics en diferents parts del món i amb un gran poder. Poder, que es manifesta amb un control de determinats medis de comunicació i lobbies de pressió en els parlaments de determinats estats, fet que fa que la informació “real” sobre el que està passant surti amb comptagotes (per no dir que senzillament no hi hagi informació). Com sempre que hi ha un accident d’aquest estil (més greu ja que el de Chernòbil) les despeses corren a càrrec de l’estat on es troba ubicada la central en qüestió. És a dir dels habitants d’aquest estat. Habitants que no han gaudit dels guanys econòmics que han tingut al llarg dels anys els propietaris de la central però si que han de pagar els danys derivats de la seva gestió (privatització dels guanys i socialització de les despeses). Un negoci rodó per les empreses privades, vaja.

Ara en un article aparegut al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/theguardian/Mueren-robots-esperanza-limpieza-Fukushima_0_620488846.html), podem llegir com els robots que intenten utilitzar-se en la “neteja” dels reactors no resisteixen les condicions que en hi ha en ells i com la companyia no sap si podrà eliminar l’aigua contaminada ( que mentre continua sortint cap a l’oceà).

Paral·lelament la gent desplaçada encara no ha pogut tornar ni s’espera que ho pugui fer durant molts anys (si és que alguna vegada ho poden fer….). Per si fos més surrealista encara, recordem que Tokio serà la seu dels jocs olímpics dels 2020 gràcies a les mentides dels seus dirigents polítics que van dir que la central es trobava totalment controlada.

Però no passa res, podem seguir amb la il·lusió – evidentment no compartida per l’autor d’aquest article – de que la energia nuclear és la solució als nostres problemes energètics i ambientals. Deixem al nostres fills i nets la gestió d’una d’energia altament contaminant i ruïnosa des del punt de vista econòmic. Seguim amb el BAU i el cop de peu endavant. Tanquem els ulls davant dels problemes i deixem que el model “Springfield” (dels Simpsons) avanci pel món. Continua la lectura de Fukushima: 6 anys i seguim igual o pitjor.

Garoña i Retortillo

En un excel·lent article (veure http://www.eis.uva.es/energiasostenible/?p=3367&utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=central-nuclear-de-garona-y-mineria-de-uranio-en-retortillo-dos-caras-de-la-misma-moneda) , Iñigo Capellán (del grup de Dinàmica de Sistemes de la Universitat de Valladolid) ens explica que és el que uneix la central nuclear de Garoña i la prevista mineria d’Urani a la localitat de Retortillo.

Sabem que el lobby nuclear nacional i internacional pressionarà per tal que Garoña continui amb la seva activitat (sobretot perquè si ho aconsegueixen significaran grans guanys per les empreses propietàries (veure http://blocs.xtec.cat/cienciasexperimentals/2017/01/09/garona-punta-de-llanca-de-lenergia-nuclear/)) i perquè autoritzin el projecte miner de Urani més gran de Europa a Retortillo (província de Salamanca).

També sabem que la energia nuclear té una TRE baixa, que la mineria del urani és altament contaminant, que el urani com a recurs es troba prop del seu particular pic, que depenem de l’urani que s’extreu a altres països, que els residus nuclears són una hipoteca enverinada per a les futures generacions, que pel general les empreses propietàries de les centrals nuclears socialitzen les pèrdues i privatitzen els guanys (recordem aquí el cas de Fukushima i General Electric), i sobretot que a Espanya sobren centrals elèctriques ja que hi ha un parc elèctric sobredimensionat. Amb tot això, perquè es segueix apostant per la energia nuclear (si fins i tot l’agència internacional preveu un creixement insignificant de l’energia nuclear a nivell mundial d’aquí al 2030)? La resposta és obvia: Per a que guanyin uns pocs i paguem uns molts. Continua la lectura de Garoña i Retortillo

Les sirenes del col·lapse

Les sirenes del col·lapse és el títol del darrer post d’Antonio Turiel (veure http://crashoil.blogspot.com.es/2017/03/las-sirenas-del-colapso.html). Desprès de la seva anàlisi del model ETP i demostrar que es tracta d’un model tècnicament deplorable que “arriba” a unes conclusions correctes (tot i que definides a priori), ara ens parla del perquè el missatge que s’està transmetent per part “de la comunitat d’experts en energia” no és sòlid i creible. Al llarg de l’excel·lent article analitza alguns dels “diferents grups de gent” que cal ubicar dins d’aquesta suposada comunitat d’experts i quines són les seves idees i supòsits.

Article important, doncs, per tal de poder distingir el gra de la palla i tractar de remar en la mateixa direcció (aprofitant esforços i sinergies).

miércoles, 1 de marzo de 2017

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Fukushima i el oceà pacífic

El desastre provocat a la central de Fukushima l’any 2011 (veure https://es.wikipedia.org/wiki/Accidente_nuclear_de_Fukushima_I), ha provocat que les restes que queden alliberin cada dia 300 tones de material radioactiu al oceà pacífic. Això ja ha provocat la contaminació per radiació de tot aquest oceà, de manera que els valors mesurats siguin de 5 a 10 vegades més alts que quan el govern dels USA va deixar caure diverses bombes nuclears durant la segona guerra mundial

Tal i com podem llegir en un article publicat al diari “Rebelión” (veure https://www.rebelion.org/noticia.php?id=223263), el més curiós és que pràcticament no hi ha notícies sobre l’estat del complex format per les tres centrals. Complex que era propietat de TEPCO que és una filial de General Electric. Companyia dels USA amb interessos en diverses parts del món i amb un gran poder que té un gran control sobre medis de comunicació i polítics.

Fins ara i probablement en bastant anys la situació seguirà com fins ara, ja que no hi ha manera d’apropar-se al lloc afectat perquè les temperatures són tant altes que no homes ni robots ho poden fer. El resultat és el “Pitjor accident nuclear de tots els temps”. Però com ja hem dit el silenci – trencat de tant en tant – és el més comú per part de polítics, premsa, funcionaris i científics.

Com sempre, la indústria nuclear ha aconseguit “la socialització de les pèrdues (que pagarem entre tots) i la privatització dels guanys (els que es van endur durant anys i anys sabent que l’estat dels reactors no era el millor)”. Continua la lectura de Fukushima i el oceà pacífic