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Quant el decreixement entra al parlament

Interessant article publicat al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/ultima-llamada/decrecimiento-entra-parlamento_6_623697642.html) sobre el perquè el decreixement no figura dins de l’agenda de molts polítics (tot i que si n’hi ha que l’accepten i el defensen). Si bé això és cert, també ho es que cada cop més població (ara ja un terç segons un estudi de la UAB) entén que no cal un el creixement com a fi en si mateix i fins i tot veu amb bons ulls que hi hagi un decreixement. Per tant, perquè no ha de passar a formar part de l’agenda de la majoria de polítics?

Última llamada

Cuando el decrecimiento entra en el Parlamento

¿Por cuánto tiempo seguiremos sacrificando todo con políticas de austeridad en nombre del crecimiento? ¿Hasta qué punto los debates dominantes serán capaces de apoyar el espejismo del crecimiento? ¿Cómo y quiénes van a desafiar el descontento que surge del lento crecimiento en las sociedades basadas en el crecimiento?

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BARBARA CASTRO

¿Puede el decrecimiento entrar en los Parlamentos? ¿Cuán grande sería su electorado? ¿Qué propuestas políticas deberían presentarse? ¿Cómo construir sinergias entre los movimientos sociales de base y la política institucional?

Estas son algunas de las preguntas que han estado como mínimo desde hace una década en el debate europeo. Al menos desde 2008, cuando se realizó la primera conferencia internacional sobre decrecimiento en París. Luego, en 2009, el entonces presidente de la Comisión de Desarrollo Sostenible del Reino Unido, Tim Jackson, publicó un influyente informe titulado ¿Prosperidad sin crecimiento?. Más recientemente, el profesor Jackson ha promovido la formación de una comisión parlamentaria interpartidista sobre límites al crecimiento en el Reino Unido.

El All Party Parliamentary Group on limits to growth (APPG)ha recibido múltiples apoyos, incluyendo el del Partido Verde y su parlamentaria Caroline Lucas. El AAPG tiene como objetivo “crear el espacio para dialogar sobre los límites ambientales y sociales al crecimiento, evaluar las evidencias de tales límites, identificar los riesgos, apoyar las respuestas apropiadas y contribuir al debate internacional sobre la redefinición de la prosperidad”.

La iniciativa forma parte de una larga tradición que busca promover una agenda “pos-crecimiento” dentro de los parlamentos de Europa, incluyendo las recientes comisiones parlamentarias en Francia ( Comisión de Medición del Desempeño Económico y Progreso Social) y Alemania ( Comisión Enquete sobre Crecimiento, Prosperidad y Calidad de Vida).

Entre las actividades del grupo parlamentario AAPG se encuentra la organización de debates dentro de la Cámara de los Comunes. Recientemente, tuve la oportunidad de participar en uno de estos encuentros, titulado ¿El fin del crecimiento?, en donde sus moderadores (Tim Jackson y Caroline Lucas) preguntaron: ¿Sigue el crecimiento económico teniendo un rol en la búsqueda de la prosperidad sostenible?

Los panelistas incluían a Kate Raworth (autora de Doughnut Economics), Jørgen Randers (co-autor del estudio de 1972 sobre Los limites al crecimiento) y Graeme Maxton (secretario general del Club de Roma). Creo que hubo un consenso general entre los panelistas sobre el hecho de que el crecimiento económico, más que una panacea para resolver todos los problemas sociales, es en sí mismo un problema. No obstante, si bien estuvimos de acuerdo sobre el diagnóstico, surgieron diferencias al hablar del pronóstico. Vale decir, lo que yo llamaría la política del decrecimiento sostenible: ¿qué hay que hacer? ¿Cómo vamos a hacerlo? ¿Quién va a hacerlo? ¿Y para quién?

Durante el debate hice todo lo posible por defender el decrecimiento, argumentando que necesitamos enfocarnos en el decrecimiento y no sólo en “los límites al crecimiento” o la transición “más allá del crecimiento”. Permítanme explicar por qué.

En el artículo ¿Qué es el decrecimiento? concluimos que “generalmente, el decrecimiento desafía la hegemonía del crecimiento y exige una reducción redistributiva y democrática de la producción y el consumo en los países industrializados. Ello como medio para lograr la sostenibilidad ambiental, la justicia social y el bienestar”. En este sentido, el decrecimiento no se plantea como un fin en sí mismo, sino como un medio. El enfoque, por lo tanto, no debe ser únicamente en “menos” sino en “diferente”.

Ahora bien, ¿es posible una apertura política? El decrecimiento ya ha tenido cierto impacto, al menos en el sur de Europa, donde los primeros ministros Nicolas Sarkozy y Matteo Renzi vieron la necesidad de abordarlo, aunque haya sido únicamente para descartarlo. Por otro lado, el decrecimiento ha sido ampliamente debatido en los medios de comunicación y actualmente recibe el apoyo de por lo menos cuatros líderes políticos europeos: Florent Marcellesi de Equo y Juan Carlos Monedero de Podemos en España, Beppe Grillo del Movimento 5 Stelle en Italia y Benoît Hamon en Francia, exministro y actual candidato de las elecciones presidenciales por el Partido Socialista.

En otras partes del mundo también está ocurriendo. Por ejemplo, el senador Cristovam Buarque enalteció la propuesta del decrecimiento en el Congreso brasileño en 2010. Esto no es un fenómeno nuevo, sino el resurgimiento un debate que inició en los años 1970 sobre los límites del crecimiento. Por ejemplo, en 1972 Sicco Mansholt, un socialdemócrata holandés que era también comisario de agricultura de la UE, escribió una carta al presidente Malfatti instándole a abordar seriamente y con urgencia los límites del crecimiento para la política económica de la UE. Dos meses después Mansholt se convirtió en presidente, pero su mandato fue tan corto que resultó imposible empujar una agenda sobre “crecimiento cero” (o “más allá del crecimiento”).

No hay duda de que hay numerosos obstáculos para que el decrecimiento se abra un espacio en la política institucional. Sin embargo, la crisis financiera de 2008 ayudó a revivir este debate y la misma ha cambiado profundamente la opinión de los ciudadanos sobre la economía.

Un reciente estudio sobre opinión pública realizado por colegas de la Universidad Autónoma de Barcelona buscó conocer la relación entre el crecimiento económico, el medio ambiente y la prosperidad en España. El estudio muestra que, aunque una mayoría considera que el crecimiento y la sostenibilidad ambiental son aún compatibles (crecimiento verde), alrededor de un tercio prefiere ignorar el crecimiento como un fin (acrecimiento), o detenerlo por completo (decrecimiento). Muy pocas personas prefieren un crecimiento incondicional (crecimiento a cualquier costo).

Resulta difícil determinar qué es lo que impulsa la opinión de los ciudadanos, pero el hecho de que figuras tan influyentes como el Papa Francisco aboguen por el decrecimiento definitivamente ayuda. La pregunta que surge entonces es: ¿por qué si hay un “electorado”, o al menos un grupo que está anuente al debate sobre el decrecimiento, hay tan pocos políticos que se atreven a hablar sobre esto?

En la pasada 5º conferencia internacional sobre decrecimiento en Budapest organizamos un debate enfocado al « Decrecimiento en los parlamentos», con cuatro diputados de diferentes países de la UE discutiendo sobre los desafíos que han enfrentado en el camino para promover la agenda del decrecimiento en sus partidos y respectivos parlamentos (el debate puede ser visto aquí). También hay esfuerzos por concretar propuestas políticas de decrecimiento como las que estamos desarrollando colectivamente en Research & Degrowth, grupo al que pertenezco. En nuestro libro Decrecimiento: Vocabulario para una nueva era (ahora publicado en 10 idiomas) exploramos algunas de estas oportunidades, incorporando ideas sobre la renta básica, auditoría de la deuda, dinero público, reducción del tiempo de trabajo y trabajo compartido.

En conclusión, permítanme apuntalar nuestra hipótesis. Si el crecimiento ha sido un pilar central de la estabilidad en los países ricos a lo largo del siglo XX, entonces es razonable argumentar que la falta de crecimiento en estas sociedades muy probablemente genere inestabilidad. Propongo leer bajo esta misma óptica las coyunturas políticas emergentes, que van desde Trump hasta el Brexit, e incluyen un aumento generalizado las derechas autoritarias. Recientemente, el Wall Street Journal sostuvo que “En Europa, como en Estados Unidos, los votantes están enojados con las élites políticas y frustrados por el crecimiento lento”. Todo ello coloca al fin del crecimiento económico justo en el centro de la política del siglo XXI, tanto dentro como fuera de los Parlamentos.

¿Por cuánto tiempo seguiremos sacrificando todo con políticas de austeridad en nombre del crecimiento? ¿Hasta qué punto los debates dominantes serán capaces de apoyar el espejismo del crecimiento? ¿Cómo y quiénes van a desafiar el descontento que surge del lento crecimiento en las sociedades basadas en el crecimiento? ¿Podemos dar a esta frustración un nuevo sentido y dirección, aparte de la del cierre y la fobia?

Bienvenidos a la era de la política pos-crecimiento. Como Tim Jackson y Peter A. Victor argumentaron en The New York Times: “Imaginar un mundo sin crecimiento es una de las tareas más vitales y urgentes para la sociedad”.

 

Consum i patiment

Ja hem comentat en altres posts que el que mengem, el que posem a taula, determina i molt el tipus d’agricultura. Si els consumidors aposten per aliments produïts a gran distància, fora de l’estació que toca i no els importa com han estat tractats, fan una aposta per una agricultura no ecològica.

De la mateixa manera quan decidim comprar un producte sense mirar com ha estat produït, també poden passar situacions com la descrita en l’article que avui penjo. Article publicat al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/theguardian/trabaja-productos-quimicos-Bangladesh-morira_0_625038013.html) i que ens descriu la situació en la qual treballen molts nens a Bangladesh. Treball que fan en fàbriques de cuir i que els suposa morir abans dels 50 anys. Fàbriques que utilitzen quantitat de substàncies contaminants que alliberen al medi ambient sense cap tipus de problema ni ètic ni econòmic. Substàncies que maten als seus empleats i als habitants que es troben al voltant.

Poder es hora de saber el poder que tenim els consumidors. La nostra tria si influeix en com es produeix. Quan triem una samarreta el  més barata possible, molts cops triem una samarreta produïda en condicions laborals i ambientals deplorables. Quan triem un aliment el més barat possible sense importar-nos res mes també triem un model agrícola i de relació amb el medi ambient concret. Per tant, si podem convé mirar els productes amb altres ulls tot i que siguin més cars.

El 90% de los niños que trabajan en las curtidurías de Bangladesh morirá antes de cumplir 50 años

Pequeños de ocho años trabajan sin equipos de protección, respirando vapores nocivos e impregnándose de todo tipo de productos químicos

Los empresarios desprecian la legislación y contratan a menores sin experiencia, mientras Médicos Sin Fronteras intenta darles atención sanitaria

Captura de pantalla del documental Bangladesh: Toxic Tanneries // Human Rights Watch
Captura de pantalla del documental Bangladesh: Toxic Tanneries // Human Rights Watch

Niños de tan solo ocho años que trabajan en curtidurías de Bangladeshproduciendo cuero para Europa y EEUU están expuestos a cócteles químicos altamente tóxicos que muy probablemente acorten sus vidas. Un nuevo estudio señala que aproximadamente el 90% de los que trabajan en los abarrotados suburbios de Hazaribagh y Kamrangirchar, lugares en los que se vierten peligrosas sustancias químicas en el aire, las calles y el río, muere antes de cumplir 50 años, según la Organización Mundial de la Salud.

Su difícil situación impulsó a voluntarios de Médicos Sin Fronteras a instalar clínicas en la zona para diagnosticar y tratar a aquellos que son víctimas en su lugar de trabajo. Según se publica en BMJ Case Reports, se trata “de la primera vez que han intervenido en una zona por otras razones que no sean desastres naturales o la guerra”.

La intervención de MSF se ha producido por “la negligencia industrial generalizada y la apatía de los propietarios de las plantas de tratamiento de cuero y otras fábricas de materiales peligrosos” hacia más de 600.000 personas, en su mayoría migrantes, que no tienen acceso a los cuidados sanitarios del gobierno.

MSF instaló cuatro clínicas para 5.000 trabajadores en 2015, localizadas en el centro de las comunidades. Estos trabajadores son mano de obra de cuatros tipos diferentes de fábricas: de cuero, de reciclado de plástico, de confección de ropa y de metales.

Las 250 o más curtidurías en Hazaribagh –que llevan en marcha entre 30 y 35 años, y vierten 6.000 metros cúbicos de aguas residuales tóxicas y diez toneladas de basura sólida cada día– son las más conocidas. En el año 2012, Human Rights Watch realizó un informe llamado  ‘Toxic Tanneries’ (curtidurías tóxicas) en el que quedaba patente el desprecio a la legislación de Bangladesh y de la legislación internacional por emplear a niños menores de 18 años para realizar trabajos nocivos y peligrosos.

En las fábricas se bañan las pieles de los animales en calderas llenas de productos químicos como parte del proceso del cuero “negro bengalí”. Este material se exporta a fabricantes europeos de artículos de cuero en Italia, España y otros lugares.

“Aparte de los metales pesados como el cromo, el cadmio, el plomo y el mercurio, las curtidurías descargan un cóctel de otros químicos en el entorno”, asegura el documento. “A los trabajadores de ocho o más años se les empapa la piel con estos productos, respiran vapores la mayor parte del día y comen y viven en este ambiente todo el año. Tampoco se les proporciona equipos de protección individual”.

Los niños trabajadores llevan poco más que taparrabos y botas de goma. Así vestidos, se exponen a químicos como formaldehído, ácido sulfhídrico y ácido sulfúrico, cuenta Venkiteswaran Muralidhar, profesor asociado en la facultad de medicina Sri Balaji en Chennai.

Lesiones en la piel de uno de los trabajadores // Human Rights Watch
Lesiones en la piel de uno de los trabajadores // Human Rights Watch

Las otras fábricas –las de reciclado de plásticos, confección de ropa y metales– están en Kamrangirchar, un suburbio que oficialmente no forma parte de la ciudad de Dhaka. “En estos lugares, los riesgos tienen forma de partículas de algodón, metales pesados y productos químicos como mercurio, ftalato, ácidos y dioxinas, además de los peligros ergonómicos que implica el trabajo”.

Según indican los autores del estudio, las enfermedades crónicas de la piel y de pulmón son comunes. Durante los seis meses posteriores a la instalación de las clínicas, 3.200 trabajadores (de los 5.000 que pudieron hacerlo) acudieron al menos a una consulta. Entre ellos, a 468 (14,6%) se les diagnosticaron enfermedades y 30 (un 0,9%) presentaban lesiones, todas relacionadas con su trabajo.

No obstante, apunta Muralidhar, estas cifras no reflejan el daño general que se ha producido sobre la población. Aquellas personas que están heridas de gravedad por productos químicos o accidentes no van a estas clínicas. “Probablemente los llevarán a un hospital en Dhaka”, cuenta a the Guardian. Y las clínicas solo estaban abiertas cuatro días a la semana, durante el día. Además, para que los trabajadores pudiesen acudir a la consulta necesitaban un permiso de los jefes.

El especialista considera que hay que instalar un hospital en ese suburbio para ayudar a la gente. “Trabajan en las condiciones más horribles que puedas llegar a imaginar. Nunca había visto algo tan horripilante”.

Traducido por Cristina Armunia Berges

 

Les guerres per l’aigua

En una notícia publicada al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/theguardian/desertica-frontera-presa-Afganistan-Iran_0_625388327.html) podem llegir com la construcció d’una presa en la província de Nimruz (en la frontera amb Iran; veure fig.1. )

Imatge relacionada

Fig. 1. Mapa polític de Afnagistàn amb la zona de Nimruz i la seva capital provincial Zaranj.

El govern afganès planeja construir una presa per poder tenir aigua amb la que estimular l’agricultura i altres formes de sustentació en una zona que tradicionalment es dedica al contraban de drogues i persones.

El problema rau, com en altres casos, en que Iran també necessita l’aigua i per tant esclata el conflicte per un recurs escadusser en la zona en qüestió.

No és la primera ni la darrera vegada de la lluita per l’aigua, un cas més de la lluita per la possessió de recursos. Possessió que es troba darrera d’una gran part de les guerres del món (veure fig.2.)

Fig. 2. Mapa mundial del conflictes per els recursos (extret de http://conflictosporrecursos.es/mapApp/) Continua la lectura de Les guerres per l’aigua

Les aus a Espanya estan amenaçades per les aigües residuals

Segons recorda SEO / BirLife, amb motiu del Dia Mundial de l’Aigua, a més del perjudici per a les arques públiques, l’impacte negatiu d’aquest problema afecta també la salut humana i al medi ambient.

Entre les situacions més greus, l’ONG subratlla la “gravetat del problema” en aquells aiguamolls que podrien entrar en un punt de “no retorn” com són L’Albufera de València, el Delta de l’Ebre i Doñana i exigeix als responsables polítics accions concretes i urgents per a aquests tres espais que evitin una situació irreversible.

http://www.ecoticias.com/naturaleza/134072/Las-aves-en-Espana-estan-amenazadas-por-las-aguas-residuales Continua la lectura de Les aus a Espanya estan amenaçades per les aigües residuals

La CE i els neonicotinoides

Alarmats per la massiva mort d’abelles, els tècnics de la comissió europea han decidit elaborar un document per tal de prohibir els insecticides amb neonicotinoides. Tot i que les empreses que els fabriquen – les velles conegudes ja en aquestes pàgines com Sygenta i Bayer – han al·legat que no hi relació causa-efecte, el cert és que les proves indiquen que aquests insecticides son una de les causes (entre d’altres) que afecten a les poblacions d’abelles.

Com podem llegir en un article publicat al diari “ElDiario”  (veure http://www.eldiario.es/sociedad/Union-Europea-prohibir-insecticidas-agricolas_0_625737593.html), altres causes de la mort de les abelles son els virus, espècies exòtiques de vespes i escarabats, a més de destrucció del seu hàbitat.

Recordem que la majoria de plantes de les que ens alimentem son pol·linitzades per les abelles. Sense abelles no hi ha, per tant, alimentació ( tot i els intents de monsanto i els seus robots polinitzadors….. http://ecoosfera.com/2013/04/abejas-robot-polinizaran-los-campos-de-cultivo-de-monsanto/) Continua la lectura de La CE i els neonicotinoides

Aquests són els països més feliços (i més tristos) del món

Com desvincular la ciència del dia a dia que ens envolta, per mi és impossible .Precisament el que intento cada dia es transmetre que la ciència ens envolta i ens mou, independentment que nosaltres siguem conscients o no. La percepció de felicitat és molt subjectiva i depèn de la concepció que té cada persona i del que ha viscut abans. Per exemple si toquem un got d’aigua freda i després un d’aigua calenta, aquest no el notarem tan calent. Com explicava ahir a 2n d’ESO per mesurar la magnitud temperatura fem servir el termòmetre amb escala celsius, kelvin o fahrenheit, perquè nosaltres no som objectius. La felicitat no es una magnitud que puguem mesurar amb una unitat del sistema internacional com la massa o el volum. Tot i així hi ha alguns paràmetres que ens poden ajudar a establir el grau de felicitat de cada país. Curiosament si seguim la correlació està relacionat amb el grau de millor cultura de cada país. El que si està clar és que el país més feliç és el que és capaç d’administrar els seus recursos el millor possible.

http://www.lavanguardia.com/vida/20170320/421038463630/paises-mas-felices-mundo.html

España se sitúa en el puesto 34 de la lista de 155 países “más felices”, según el Informe Mundial de la Felicidad de 2017, elaborado a instancias de la ONU. España recibió una puntuación de 6,403 sobre 10, por lo que ha subido cuatro posiciones respecto al informe del año pasado, cuando tuvo 6,361 puntos. Continua la lectura de Aquests són els països més feliços (i més tristos) del món

La vida és impossible sense el sòl

Som el que mengem. Ho hem dit moltes vegades i no tant sols nosaltres. Actualment es gairebé un meme. Però per poder mejar primer cal produir aliments.

Els nostres recursos alimentaris passen en primer lloc per la generació de vegetals (hortalisses, cereals….etc). Amb aquests vegetals s’alimenten els consumidors primaris (herbívors com la vaca, l’ovella…) i d’aquests els consumidors secundaris i terciaris (carnívors de 1r i 2n ordre). De les deixalles i restes de tots aquests s’alimenten els descomponedors i els detritívors (que viuen en el sòl).

Però els vegetals no tenen aparell digestiu propi, sinó que obtenen les substàncies a partir de les quals construeixen – mitjançant la fotosíntesi – els seus “aliments” del sòl. I ho fan amb l’ajut de microorganismes (bacteris, fongs, protozous) que viuen en simbiosi amb ells. En concret en la zona propera a les arrels (l’anomenada rizosfera).

Per tant tenir cura del sòl es tenir cura dels nostres aliments i de la nostra salut. Aquesta no és, però, la preocupació de l’agricultura convencional. L’agricultura de la revolució verda feta a base de combustibles fòssils i responsable majoritàriament de la degradació del sòls a nivell mundial.

A l’altre banda tenim l’agricultura ecològica que es preocupa molt del sòl ja que parteix del principi que un sòl en bon estat dona lloc a plantes en bon estat. Un sòl en condicions òptimes contribueix a plantes amb un bon “sistema immunitari” i per tant plantes resistents a malures i condicions d’estrès.

Tot això és el que conforma el títol de l’article d’avui publicat al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/ultima-llamada/suelos-vida-imposible_6_624047590.html).

Poder algun dia ens “horroritzarem” quan veiem una retro o altre màquina netejant la superfície d’un terreny – formada per un sòl de bona qualitat – per tal de construir una casa o altre edificació. Potser entendrem qua cal destinar a construcció les terres més dolentes i no les més bones. Poder. Continua la lectura de La vida és impossible sense el sòl

Villar de Cañas i l’informe de Enresa

Segons un article publicat al diari “ElDiario” (veure http://www.eldiario.es/clm/deficiencias-ambiental-Enresa-basurero-nuclear_0_623287982.html), Enresa a fet un informe d’impacte ambiental “penós” per la instal·lació del magatzem temporal centralitzat (ATC en espanyol) a Villar de Cañas. L’informe que es prescriptiu en aquests casos, ha d’incloure tot un seguit de punts amb els quals s’elabora una matriu d’impactes on queden reflectits – i puntuats – tots els possibles problemes que pot provocar la construcció del magatzem.

Però segons podem llegir en el article, Enresa no ha tingut en compte ni els efectes sobre espècies protegides, ni els efectes radiològics de l’activitat sobre la zona (de fet Enresa  la contempla com una activitat industrial…), ni parla sobre la situació legal del sòl en que s’ha de construir l’ATC. El que si reconeix Enresa són els efectes contaminants sobre les aigües subterrànies i els aqüífers de la zona així com problemes de carstificacions que podrien provocar col·lapse i deformació de les estructures nuclears. Davant d’aquestes greus mancances la junta de Castella la Manxa ha hagut de retornar l’informe.

En resum un informe estil “Simpsons” per variar. Com de la sèrie esmentada és la decisió de construir el magatzem en una zona que prèviament comptava amb l’informe negatiu de la majoria de tècnics. Una decisió més política que tècnica i que pot tenir greus conseqüències tant ambientals com econòmiques. Continua la lectura de Villar de Cañas i l’informe de Enresa

Psicobiotics: bacteris per millorar la salut mental

Ja hem comentat en altres posts que la microflora intestinal pot allargar la vida (veure http://blocs.xtec.cat/cienciasexperimentals/2016/08/05/la-flora-intestinal-pot-allargar-la-vida/). També hem comentat que en els nostres intestins, en realitat en el nostre aparell digestiu, tenim un ecosistema format per bacteris i altres microorganismes que es responsable de moltes coses en el nostre cos. Aquest ecosistema, millor dit l’estat d’aquest ecosistema es responsable entre altres coses – a banda de intervenir en la digestió dels aliments – del correcte funcionament del nostre organisme. També hem comentat que cal cuidar d’aquest ecosistema. Per fer-ho cal menjar correctament. En aquesta qüestió “som el que mengem”. Una mala dieta pot provocar un mal funcionament de l’ecosistema i per tant l’aparició de determinades malalties.

Ara en un article aparegut a SINC (veure http://www.agenciasinc.es/Reportajes/Llegan-los-psicobioticos), ens parlen del paper dels probiòtics, dels prebiòtics i dels psicobiòtics. Aquests darrers estarien formats per conjunts de bacteris que quan s’ingereixen en les quantitats adients poden millorar la salut mental. Si fins ara se sabia que el cervell connectava amb l’intestí mitjançant els corticoides, ara se sospita que pot haver-hi connexió a la inversa (des de l’intestí i la seva microbiota fins al cervell). Ara tant sols queda passar dels estudis in vitro i en animals als estudis en humans. A priori sembla que malalties com la depresió, l’ansietat i la síndrome del espectre autista podrien beneficiar-se dels psicobiòtics. Continua la lectura de Psicobiotics: bacteris per millorar la salut mental

Fertilitzants químics i la salut del sòl.

Com si fos un mantra la indústria agroquímica ha anat repetint una vegada darrera altre que el nitrogen sintètic era bo pel medi ambient i que ajudava a construir el C del sòl.

El sòl, l’aparell digestiu de les plantes. El sòl, un ecosistema complex que cal preservar i mimar per tal que les plantes creixin en bon estat. El sòl, que es veu agredit pels fertilitzants nitrogenats tal i com podem llegir en un article publicat al diari “Rebelión” (veure https://www.rebelion.org/noticia.php?id=224166). Segons els darrers estudis l’aplicació de nitrogen sintètic degrada el sòl. Com s’esmenta en l’article: “Con la aplicación de fertilizantes, comienza la destrucción de la biodiversidad del suelo al disminuir el papel de las bacterias fijadoras de nitrógeno y se amplifica el papel de todo lo que se alimenta de nitrógeno. Estos alimentadores luego aceleran la descomposición de la materia orgánica y sustancias húmicas. Como la materia orgánica disminuye, la estructura física del suelo cambia. Con menos espacio poroso y menos capacidad ser esponjosos, los suelos son menos eficientes para el almacenamiento de agua y aire. Se necesitan más riego, con menos oxígeno disponible el crecimiento de la microbiología del suelo disminuye, y el intrincado ecosistema de los intercambios biológicos se rompe”.

A més cal recordar que el metabolisme dels cultius s’altera mitjançant l’ús dels fertilitzants químics ja que aquests fan que hi hagi un increment en la quantitat d’aminoàcids i sucres que circulen en la planta. Aquesta major quantitat fa que els insectes patògens incrementin la seva fertilitat, la producció d’ous i la seva longevitat. El resultat son plantes més fàcilment atacades pels insectes i altres plagues. Tot això és el que demostren – un darrere altre – els estudis realitzats sobre el paper dels fertilitzants sintètics aplicats als cultius fets per l’agricultura moderna. En la part final de l’article es resumeix en 9 punts el paper actual de l’agricultura convencional:

“1.- empobrece suelos
2.- contamina cuerpos de agua
3.- rompe ciclos de nutrientes
4.- genera alta dependencia de insumos externos
5.- estimula la sobrepoblacion de las ciudades
6.- produce alimentos pobres en nutrientes, baratos, si, pero que no nutren.
7.- esa desnutricion genera problemas serios en la salud humana
8.- esa mala salud humana genera dependencias de farmacos tambien caros
9.- se lleva nuestra calidad de vida entre las patas”

Poder caldria fer un pensament i passar a una agricultura més respectuosa amb el medi ambient i amb la vida en general. Una agricultura on es valorés el paper que té el sòl, on les plantes i animals fossin quelcom més que mercaderies, on el paper dels pagesos i pageses fossin reconeguts i valorats, on es busqui més la qualitat que la quantitat, on es respectin els temps de producció, més local i propera, una agricultura respectuosa amb la vida i on la relació productor-consumidor fos més propera. La tenim a l’abast amb l’agroecologia, tant sols cal potenciar-la. Continua la lectura de Fertilitzants químics i la salut del sòl.