Segon assalt contra la malaltia oblidada que desfigura les cares dels nens

Pian, és una Infecció tropical de pell,  ossos  i articulacions provocades paper bacteri Espiroquetal Treponema Pallidum. El pian és propi de regions tropicals humides a Amèrica del Sud, l’Àfrica, Àsia i Oceania.La malaltia és transmesa per contacte pell amb pell amb una lesió infecciosa, quan el bacteri entra a través d’una ferida, mossegada o rascada preexistent.  El tractament es basa normalment en l’administració d’una sola injecció intramuscular de penicil·lina, o per un tractament de penicil·lina, pastilles d’eritromicina o tetraciclina. Aquest tractament és molt efectiu, però difícil d’administrar, ja que les poblacions afectades acostumen a residir en llocs remots o de difícil accés a la medicina. A més, la conservació de la penicil·lina i el seu tractament en injectables complica molt els aspectes logístics de la lluita contra la malaltia. L’estratègia actual de l’OMS podria no ser suficient per acabar amb la infecció.

http://www.lavanguardia.com/ciencia/cuerpo-humano/20180208/44612077499/pian-oriol-mitja-erradicacion-nueva-estrategia.html

Cada año, 100.000 personas en todo el mundo –en su mayoría niños– contraen el pian, una enfermedad que produce úlceras en la piel y que puede llegar a desfigurar la cara y dejar cojos de por vida a quienes la sufren. En 2012, la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso en marcha un plan para acabar con el pian para 2020, que consistía en administrar de forma masiva un antibiótico de bajo coste entre los colectivos en riesgo.

Sin embargo, esta estrategia puede ser insuficiente para erradicar la enfermedad, según una investigación liderada por Oriol Mitjà, el mismo médico que dio a la OMS la clave para poner fin al pian.

En todo el mundo 89 millones de personas están en riesgo de contraer el pian

Hoy día, el pian se transmite activamente en regiones tropicales en vías de desarrollo, y concretamente en solo 14 países en todo el mundo, según informó ayer en rueda de prensa Oriol Mitjà, que es investigador del Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación Bancaria ‘la Caixa’, y médico del Hospital Clínic de Barcelona. A nivel mundial, 89 millones de personas están en riesgo de contraer la enfermedad.

Oriol Mitjà, atendiendo a niños en la isla de Lihir

Oriol Mitjà, atendiendo a niños en la isla de Lihir (David Fontseca/ ISGlobal)

“Al pian lo llamamos la ‘sífilis de los niños’”, declaró el investigador. Lo provoca una subespecie de la bacteria Treponema pallidum, estrechamente relacionada con la que causa la sífilis en adultos. Se transmite por contacto directo de la piel con lesiones de personas infectadas, generalmente a través de los pies y las piernas. Lo más habitual, explicó Mitjà, es que los niños se contagien jugando. “Estamos hablando de poblaciones que no tienen ni para vestirse. Andan descalzos y a menudo se hacen heridas en las piernas”. Los niños son los que están más desprotegidos en este sentido: llevan menos ropa y suelen limpiarse menos.

Los niños se contagian jugandoEl pian se transmite por contacto directo de la piel con lesiones infectadas, generalmente a través de los pies y las piernas

El pian comienza con úlceras en la piel. Si la enfermedad se trata rápido, las heridas cicatrizan completamente. Pero, en ausencia de medicación, el pian puede producir desfiguraciones permanentes y extenderse a los huesos, donde provoca deformaciones graves. Algunos niños que han sufrido la enfermedad terminan cojeando de por vida por las lesiones en los huesos de las piernas.

Los esfuerzos que lidera Oriol Mitjà han conseguido reducir el pian en la isla de Lihir a un 0,1%

Los esfuerzos que lidera Oriol Mitjà han conseguido reducir el pian en la isla de Lihir a un 0,1% (David Fontseca/ ISGlobal)

Cuando en 2010 Oriol Mitjà llegó por primera vez a la isla de Lihir, en Papúa Nueva Guinea, el 5% de la población –fundamentalmente niños de entre 5 y 15 años– sufría la forma activa del pian. Los esfuerzos repetidos de su equipo demostraron que una sola pastilla del antibiótico azitromicina, que cuesta solo medio euro, podía mantener a raya la enfermedad. Este descubrimiento sirvió de base para que la OMS pusiera en marcha su estrategia para erradicar el pian.

En un ensayo clínico en el que los investigadores administraron el tratamiento de azitromicina a 13.500 personas de las 16.000 que habitan la isla de Lihir, los casos de pian bajaron hasta el 0,1%. “Pero no hemos sido capaces de llegar al 0%”, lamentó Mitjà, cuyo equipo siguió evaluando la evolución del pian en Lihir. Pese al éxito inicial, la enfermedad vuelve a atacar: tres años y medio después de que repartiesen las pastillas de azitromicina, los casos de pian han repuntado hasta el 0,4%, según publica hoy la revista The Lancet .

Tres años y medio después de que la isla Lihir recibiera un tratamiento masivo con azitromicina, el pian ha repuntado

El motivo principal, según los investigadores, fueron las aproximadamente 1.500 personas que no recibieron el tratamiento con azitromicina porque no acudieron a los lugares donde se repartió la medicación. Probablemente algunas tenían el pian en forma latente y más tarde desarrollaron síntomas o lo contagiaron a quienes sí se habían medicado. “Si no tratamos a una parte de la población, la enfermedad resurge”, explicó ayer Mitjà.

Pero su equipo ha encontrado todavía otro obstáculo en la ruta que se propone la OMS. En un niño con pian, el tratamiento con azitromicina no funcionó: la bacteria que lo había infectado tenía una mutación que la hacía resistente al antibiótico. Poco después, los médicos descubrieron que otros cuatro niños que habían estado en contacto con él también habían contraído la bacteria resistente. Por suerte existe otro tratamiento para el pian, una inyección con penicilina-benzatina, que funcionó en los cinco casos. “No nos preocupa que esto pueda ser un impedimento para la erradicación de la enfermedad”, afirmó Oriol Mitjà. “La aparición de resistencias es altamente infrecuente. Pero, cuando aparezcan, será importante tener el test diagnóstico para detectarlas y dar el tratamiento alternativo con penicilina-benzatina”.

Oriol Mitjà muestra tres pastillas de azitromicina. En un futuro ensayo clínico su equipo probará si tres dosis por persona son suficientes para erradicar el pian en Nueva Irlanda

Oriol Mitjà muestra tres pastillas de azitromicina. En un futuro ensayo clínico su equipo probará si tres dosis por persona son suficientes para erradicar el pian en Nueva Irlanda (Elsa Velasco)

Lo que sí deberá replantearse la OMS, según los investigadores, es la estrategia de dar una única dosis de azitromicina a las poblaciones en riesgo. El equipo de Mitjà propone un nuevo plan: administrar tres o cuatro pastillas, separadas por intervalos de seis o doce meses, para garantizar que prácticamente el 100% de la población reciba el tratamiento al menos una vez. Los investigadores pondrán a prueba esta nueva estrategia de tratamiento en un ensayo clínico en la isla de Nueva Irlanda (Papúa Nueva Guinea), en el que participarán 56.000 personas y que comenzará en abril de este año.

Con un presupuesto de 400.000 euros, proyecto cuenta con el apoyo de patrocinadores como la Fundación Bancaria ‘la Caixa’, el Hospital Clínic de Barcelona, la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament, la Fundació Barberà Solidària y las farmacéuticas ISDIN y Kern Pharma –la última ha donado las 500.000 pastillas de azitromicina necesarias para el ensayo–. “Sin embargo, todavía nos queda por financiar un tercio del proyecto”, declaró Oriol Mitjà, que está buscando patrocinadores y donantes particulares para conseguir la parte que falta.

La OMS, por su parte, no ha cambiado por ahora la fecha límite de 2020 para su objetivo de erradicar el  pian. https://ca.wikipedia.org/wiki/Pian

 

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