Sábados

Aya-Kakeda[imagen: Aya Kakeda, canta: Joe Crepúsculo, Tus cosas buenas]

Pon tu cabeza junto a mí, quiero darte sombra, América latina. La flor que nace en tu interior, que tiene mil aromas, me da la bienvenida. Hoy todas tus cosas buenas salen a la luz, hoy tus cosas malas se harán pequeñas. Ven, acércate hacia mí, no tengas nunca miedo a cerrarte las barreras. Tu luz, tu forma de sentir, tu magia verdadera atraviesa las fronteras.

1 thought on “Sábados”

  1. ¿Cómo son mis sábados?, los encantadores sábados, sin duda el mejor día de la semana. Ese día en el que disfrutas de las primeras horas de descanso semanal, sabedor de que aún tienes un precioso domingo por delante para disfrutar.
    Suelo despertar sin prisas, ni muy temprano para ser fiesta, ni muy tarde para perder parte de la mañana. Sobre las nueve ya estoy café en ristre, tranquilamente en mi sofá, disfrutando de un despertar pausado. Es tradición indispensable en mi casa dedicar el sábado por la mañana a realizar la compra con la que abastecer la nevera para la próxima semana. Así que tras el café y una buena ducha, empiezo a poner en marcha al resto de mi familia: despierto a mis hijos, organizo alguna colada, doy de comer al perro, y sobre las once, salimos, mis hijos, mi marido y yo dispuestos a disfrutar las compras.

    Pasadas un par de horas, ya con el carro lleno de productos frescos, y algunas chucherías de capricho, nos gusta sentarnos en la terraza de un bar del barrio a tomar un aperitivo. Suele ser sobre la una o la una y media del mediodía, y esa parada de disfrute, puede alargarse un par de horas.
    Llegamos a casa rozando las tres de la tarde; es el momento, entonces, en el que cada uno se toma un tiempo para sí mismo. Yo por mi parte me sumerjo en mi fabulosa cocina de sábado y, cocino despacio, sin prisas, disfrutando de olores y vapores, cortando en juliana y batiendo a raudales.

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