Escriure

A l’atenció del Director/a

Benvolguda, volgut,
no us diré res de nou si us dic que això de l’escriure ho tenim, en general, malament. Pitjor que la lectura, m’atreviria a dir, fins i tot. La majoria de centres escolars que atenc enguany així m’ho demostren quan analitzem els resultats de les proves externes en aquesta competència lingüística. Per què ens passa això?

De ben segur que les causes són nombroses i complexes, com la majoria d’aspectes que fan referència l’ escolaritat. Ara bé, goso a enumerar-vos-en unes quantes:

1. Sóc de l’opinió que NO s’ensenya a escriure, a redactar, entenguem-nos. En Josep M. Espinàs, ja fa temps en un article esplèndid, assenyalava que la majoria d’adolescents tenen un problema psicològic amb això de l’escriure: estan convençuts que no tenen la “sensibilitat requerida”. Per a ell, i també per a mi, això és particularment greu: saber escriure, raonablement bé, redactar, no és pas una qüestió de bona lletra, ortografia i “imaginació”. Saber escriure és, fonamentalment, un problema de naturalesa tècnica, simplement. Moltes docents es rebel·len quan els dic que NO s’ensenya escriure i em diuen que ho fan tot el dia. Passa, però, com amb la lectura, que el fet de practicar l’escriptura tothora no garanteix el seu domini. Una cosa és escriure i una altra és aprendre’n i ensenyar-ne.
2. Per les nostres latituds no hi ha el costum de situar l’ensenyament i l’aprenentatge de l’escriptura dins l’horari escolar, com sí que passa en els països anglosaxons. No en dubteu, fent els exercicis del llibre de text MAI aprendran a escriure, en el sentit de redactar de manera coherent i cohesionada, és clar. Faríem bé de situar dins l’horari dels alumne si dels mestres franges setmanals àmplies dedicades a aquest aprenentatge.
3. Certament que els usos de l’escriptura s’estan modificant com a conseqüència de les TIC. Ara bé, els mateixos alumnes ens diuen que el que ells fan amb els seus enginys electrònics “no ho consideren escriptura”, per a ells és, simplement, comunicació. Resulta siginficatiu comprovar les raons que addueixen per explicar la seva poca tirada a escriure, de veritat: són d’una lògica aplastant. Consideren que els agradaria més escriure si el que els proposem tingués sentit, si el que escriuen fos per a algú i per aconseguir alguna cosa. Tècnicament d’això se’n diu “Situació comunicativa”. La majoria de propostes d’escriptura que els formulem no en són pas: no tenen ni destinatari ni propòsits explícit, més enllà, és clar, d’obtenir una bona qualificació.

Ara, de moment, anem parlant de la lectura, que falta ens fa, sens dubte. Quan tinguem “encarrilada la lectura”, però, ens haurem de posar amb l’escriptura, de manera urgent i rigorosa.
Ho veieu igual que jo?

Gràcies per la vostra atenció.

DOCENTES Y TIC. 26.02.12
LA ESCRITURA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LOS ADOLESCENTES

Debemos a Internet que hoy se escriba más que nunca, la mayoría de nuestros adolescentes pasa más tiempo escribiendo que cualquier generación anterior a su edad. Sin embargo, desde el punto de vista de su rendimiento académico, la escritura es uno de los puntos débiles de los adolescentes de hoy.

Para determinar las fortalezas y debilidades de la enseñanza de la escritura a adolescentes debemos tener presente que nos encontramos en un momento cultural de transición: estamos pasando de un modelo de alfabetización fuertemente asociado a la cultura escrita a un nuevo modelo basado en la cultura digital en el que tecnología y escritura interactúan. Por otra parte, los protagonistas de esta nueva cultura digital, y muy especialmente de las nuevas tecnologías de relación, son precisamente los adolescentes. Como señalan los autores del artículo ¿Nuevas tecnologías de la información y la comunicación o nuevas tecnologías de relación? Niños, jóvenes y cultura digital, “la cultura digital es consumida y, en consecuencia, actuada, reproducida, reinterpretada repetidamente en el uso que los adolescentes realizan de las nuevas tecnologías de relación”. Resulta pues imprescindible conocer los puntos de vista de los que son los protagonistas por partida doble en este nuevo panorama.

Las siguientes ideas se basan en los resultados del estudio Writing, Technology & Teens realizado por The Pew Internet and American Life Project y pueden servir de aproximación a la escritura desde el punto de vista de los adolescentes de hoy.

1. Escribir no es lo mismo que comunicarse por escrito
Una gran parte de los adolescentes en la actualidad pasa horas y horas cada día componiendo textos escritos en sus ordenadores, teléfonos móviles y otros dispositivos portátiles, sin embargo estos textos electrónicos no son considerados “escritura real”. La escritura de emails o mensajes instantáneos y la que se produce como consecuencia de la intervención en redes sociales tiene para ellos el mismo peso que la comunicación que se produce al hablar por teléfono o intercambiar saludos e información rápida por los pasillos. Para los adolescentes existe una disociación entre “comunicación electrónica por escrito” y “escritura” en su sentido “tradicional”.

2. Escritura y tecnología, cantidad y calidad
La mayoría de los adolescentes no cree que el uso del ordenador aporte grandes ventajas de por sí a la hora de mejorar sus habilidades de escritura; aprecia su capacidad para revisar y editar textos con facilidad pero no siente que éste ayude a mejorar ni la escritura ni la calidad de sus ideas. Por otra parte, la mayoría de los adolescentes considera que sus actividades de comunicación electrónica personal tienen poco impacto en sus habilidades generales de escritura y cree que poseer tecnología guarda poca relación con los tipos de escritura que desarrolla, con la frecuencia con que escribe fuera de la escuela y con el disfrute derivado del hecho de escribir. Para los adolescentes, los ordenadores contribuyen más a la cantidad de su producción escrita fuera de la escuela que a la calidad de la misma.

3. Motivación para escribir y tecnología
La tecnología no motiva necesariamente a los adolescentes a la hora de escribir, a los adolescentes les motiva escribir cuando los temas son relevantes, las expectativas altas, la audiencia es interesante y ante la posibilidad de hacerlo creativamente. Al hablar de motivación y escritura, los adolescentes manifiestan que no les resultan de ayuda los trabajos escolares monótonos, la falta de originalidad, ni un currículo aburrido. Les gusta tener la oportunidad de seleccionar ellos mismos los temas para sus trabajos escolares y les motiva que el profesorado esté como mínimo algo interesado en la materia pero, sobre todo, que tenga interés en sus estudiantes. Los adolescentes se sienten motivados para escribir bien cuando reciben una buena retroalimentación, especialmente si proviene de un buen profesor y, a pesar de que manifiestan emplear ordenadores para realizar sus trabajos escolares, señalan que suelen elaborar sus borradores a mano. El estudio señala también que los adolescentes “multicanal” suelen ser excelentes comunicadores pero no excelentes escritores y que los adolescentes blogueros desarrollan más tipos de escritura y escriben más frecuentemente que el resto, y no solamente en Internet.

4. Confianza en el desarrollo de la escritura utilizando tecnología
La mayoría de los adolescentes y sus padres reconocen que poder escribir bien es un aspecto fundamental para el éxito futuro, sin embargo los padres muestran más confianza que los hijos en los efectos positivos de la tecnología a la hora de mejorar las habilidades de escritura. Los padres de adolescentes asumen en mayor medida que la tecnología resulta de ayuda para escribir mejor debido a la facilidad que ofrece para editar y revisar, para presentar ideas con más claridad y porque ayuda a ser más creativo y a comunicarse mejor. Los adolescentes, en cambio, resaltan como atributos negativos que la tecnología no contribuye a esforzarse, propicia una menor atención y un tipo de escritura más rápida y menos cuidadosa. No obstante, los adolescentes confían en que la instrucción destinada a desarrollar sus habilidades de escritura puede mejorar introduciendo más tiempo para escribir en clase y mediante la utilización de herramientas tecnológicas en forma de juegos, webs o multimedia, principalmente